miércoles, 29 de julio de 2026
martes, 28 de julio de 2026
Ni el clima, ni la gestión: porque los hidroaviones no apagan la estupidez
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- Casilla A: esto es cambio climático y quien lo niegue es negacionista.
- Casilla B: esto es mala gestión, montes sin limpiar y pirómanos, y quien diga que es el clima te está metiendo ideología.
"El monte arde en verano, pero se salva o se pierde en invierno… cuando nadie mira."
lunes, 27 de julio de 2026
Los incendios forestales no van a desaparecer. Estrategias adaptativas
- Reducir la exposición (evitar urbanizaciones rodeadas de bosque y crear perímetros de protección alrededor de núcleos habitados).
- Usar herramientas basadas en la naturaleza: quemas prescritas y pastoreo.
- Tras un incendio, no reforestar automáticamente, sino rediseñar el paisaje hacia mosaicos y pastos donde sea viable.
- Combinar educación, prevención, gestión, adaptación, investigación y unos servicios públicos de extinción bien dotados.
domingo, 26 de julio de 2026
La Estrategia Ganadera de la UE reconoce por fin el papel esencial del extensivo en la gestión medioambiental
martes, 21 de julio de 2026
lunes, 13 de julio de 2026
UCCL alerta de peligro de abandono del cultivo de cereal en Segovia
- En la presenta campaña la producción sufrirá una merma del 45 %, por lo que es necesario implementar medidas urgentes para garantizar la viabilidad del sector.
- La reducción de la cosecha se suma a los altos costes de producción (fertilizantes, semilla, gasóleo, …) y al desplome de los precios en origen, agravando la difícil situación de miles de explotaciones cerealistas.
martes, 30 de junio de 2026
La España rural concentra casi la mitad de las viviendas vacías en España
viernes, 26 de junio de 2026
El laberinto de la sed: la ineptitud burocrática ahoga a los pueblos de Segovia
Abrir el grifo y que salga agua limpia es un gesto cotidiano que la mayoría de la sociedad da por sentado. Sin embargo, para miles de vecinos en la provincia de Segovia, este acto elemental se ha convertido en una lotería, un lujo o, directamente, en un motivo de profunda indignación popular. La crisis hídrica que azota a nuestros pueblos no es una consecuencia inevitable del cambio climático o de la sequía; es el reflejo de una ineptitud crónica, una alarmante falta de previsión y el pasotismo burocrático de unas administraciones estatales, autonómicas y locales que parecen más ocupadas en lanzarse reproches mutuos que en enterrar tuberías.
La falta de agua potable en Segovia no es un problema aislado: es un mal sistémico. Los casos más recientes y los históricos configuran un mapa de la desidia institucional que asfixia al medio rural.
El ejemplo más flagrante y actual de este sinsentido administrativo lo sufre El Espinar, junto a los vecinos de la Mancomunidad de la Mujer Muerta y varios barrios de Segovia capital. De la noche a la mañana, miles de hogares se enfrentan a un corte inminente del suministro por una carambola surrealista de decisiones de despacho.
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ordenó dejar agotar el gasóleo que alimentaba el sistema de bombeo alternativo desde el embalse de Puente Alta. La respuesta oficial ante la inminente crisis ha sido un clásico de la peor gestión política española: repartir 27 palés de agua embotellada mientras el Ayuntamiento —con el alcalde Javier Figueredo a la cabeza— prepara querellas criminales contra la cúpula de la CHD y amenaza con movilizaciones y cortes de carreteras.
Aunque la CHD se escuda en motivos de seguridad estructural para vaciar la presa de El Tejo y saca pecho por haber invertido 2,2 millones de euros en un sistema alternativo, la realidad sobre el terreno es tozuda: el combustible se apaga, las infraestructuras se quedan inutilizadas y los ciudadanos se quedan sin agua. Cuando la burocracia estatal y la local colisionan, el que paga los platos rotos es siempre el vecino que no puede ni ducharse.
Si bajamos al nordeste de la provincia, a las pedanía de Vellosillo y Duratón (Sepúlveda), el panorama ya no es de conflicto abierto, sino de un silencioso y desesperante abandono institucional. En el verano de 2025, los vecinos de esta localidad y de Duratón sufrieron un "apagón hídrico" que los dejó diez días seguidos sin agua corriente. Ante el escándalo, el Ayuntamiento de Sepúlveda y el presidente de la Diputación de Segovia se comprometieron públicamente a construir un depósito de agua esencial antes del verano de 2026.
Un año después, las obras ni han comenzado, ni se las espera. Peor aún: el consistorio sepulvedano ha optado por el mutismo absoluto, ignorando los correos, llamadas y escritos de los vecinos mientras el alcalde esquiva el tema en los medios locales. Una muestra flagrante de cómo se maltrata a la España vaciada, obligándola a mendigar respuestas básicas sobre proyectos vitales para los núcleos que carecen de depósito propio.
Lo de El Espinar y Vellosillo no son anécdotas; son los últimos capítulos de una crónica negra que se extiende por toda la geografía segoviana:
Lastras de Cuéllar (El símbolo de la vergüenza): Sus habitantes llegaron a encadenar más de seis años consecutivos sin poder beber agua del grifo debido a los altos niveles de arsénico y nitratos en sus acuíferos. Durante más de 2.000 días, la única "solución" de la Junta de Castilla y León y la Diputación fue instalar un grifo público conectado a una potabilizadora portátil donde los vecinos hacían cola con garrafas, evidenciando un retraso burocrático intolerable para ejecutar una nueva red de abastecimiento.
Cantimpalos (La paradoja del motor económico): Un municipio conocido internacionalmente por su industria cárnica ha visto truncado su día a día en repetidas ocasiones cuando la Delegación Territorial de Sanidad ha prohibido el consumo humano por contaminación de nitratos. La incapacidad de las administraciones para adelantarse al impacto medioambiental de la agricultura y ganadería intensiva deja a los motores económicos de la provincia en la más absoluta precariedad hídrica.
Bernardos y la comarca del Voltoya (La sangría de las fugas): En esta zona, las redes de distribución son tan obsoletas que se registran pérdidas de agua por fugas que superan el 40% o 50% en algunos tramos. En lugar de acometer una renovación integral de las tuberías con fondos autonómicos o estatales, se normaliza el envío de camiones cisterna de la Diputación, un parche carísimo que paga el contribuyente y que no soluciona nada.
Ayllón y el turismo estacional (La falta de previsión): Municipios como Ayllón o Riaza ven multiplicada su población en verano. Al no haberse adaptado las infraestructuras ni ampliado la capacidad de los depósitos locales para absorber esta demanda estacional, los ayuntamientos se ven obligados año tras año a emitir bandos de urgencia prohibiendo el riego, el llenado de piscinas o restringiendo el consumo en horas punta.
El patrón de la incompetencia
Al conectar todas las piezas, el patrón de comportamiento de las distintas administraciones del Estado resulta idéntico y predecible:
Reacción tardía: Solo se actúa cuando los niveles de veneno en el agua superan los límites legales o cuando los grifos ya no echan ni una gota.
El juego de la patata caliente: Las Confederaciones Hidrográficas culpan a los ayuntamientos; los ayuntamientos culpan a la Junta por la falta de subvenciones; y la Junta señala al Gobierno central. Nadie asume la culpa, nadie asume la responsabilidad.
La institucionalización del parche: Se ha normalizado que la solución a una crisis de infraestructura básica sea un camión cisterna o un palé de botellas de plástico en la plaza del pueblo.
El agua en Segovia no falta solo porque el cielo no llueva; falta porque no hay una gestión política seria ni una inversión real. Mientras las administraciones sigan enredadas en competencias cruzadas y promesas electorales que se olvidan al llegar el verano, los pueblos de Segovia seguirán secándose ante la indiferencia de los despachos. Un maltrato sistemático a un medio rural al que se le llena la boca defender en los mítines, pero al que se le corta el grifo en la realidad diaria.
Fuente: Gemini
martes, 2 de junio de 2026
La " revolución ciudadana rural" de Cerca Energía en el Alto Jalón
viernes, 20 de marzo de 2026
Sepúlveda supera los 1.000 habitantes gracias al éxito de su campaña de empadronamiento
sábado, 7 de marzo de 2026
Los vecinos de Vellosillo indignados ante las mentiras del Ayuntamiento de Sepúlveda
lunes, 9 de febrero de 2026
miércoles, 31 de diciembre de 2025
El municipio de Sepúlveda se enfrenta a un escenario preocupante de cara a las próximas elecciones municipales de 2027
- De 100 a 250: 5 concejales
- De 251 a 1.000: 7 concejales
- De 1.001 a 2.000: 9 concejales
- De 2.001 a 5.000: 11 concejales
- De 5.001 a 10.000: 13 concejales
- De 10.001 a 20.000: 17 concejales
viernes, 19 de diciembre de 2025
jueves, 2 de octubre de 2025
Los agricultores se planten no sembrar ya que las cuentas no salen
- Una organización agraria pedirá a los agricultores que no siembre cereales, si no cambia la situación actual
- ASAJA Ávila, Segovia y Valladolid denuncian con la máxima contundencia la situación de “emergencia” que viven los cerealistas de Castilla y León y de España.
- Controles fitosanitarios y administrativos férreos en los puntos de entrada, reforzando el servicio de inspección de sanidad vegetal en frontera, que asegure igualdad de condiciones con el cereal nacional.
- Aplicación estricta e inmediata de la Ley de la Cadena Alimentaria, sancionando las ventas a pérdidas que hoy son norma en el mercado.
- Apertura de un expediente de ayudas directas al cereal español, de manera análoga a lo aprobado en 2023 para Polonia y Hungría, para compensar la distorsión competitiva causada por las importaciones excepcionales.
- Convocatoria urgente, por parte del MAPA, de una mesa de crisis con organizaciones agrarias, cooperativas, industria, Comunidades Autónomas y Administración General del Estado para articular medidas de estabilización de precios, almacenamiento y valorización.
martes, 30 de septiembre de 2025
Lo que el fuego del Pico del Lobo nos enseña y nos interpela
viernes, 19 de septiembre de 2025
Ideas para fomentar el relevo generacional sostenible en el mundo rural
- Fragilidad económica: las explotaciones dependen de un solo cultivo o actividad, con ingresos muy variables según precios de mercado, crisis de mercados, costes de insumos o políticas agrarias.
- Sobrecarga laboral y falta de conciliación: el agricultor o ganadero que trabaja en solitario se ve obligado a asumir jornadas muy largas, incluidos fines de semana y festivos, con muy pocas vacaciones. Esta situación resulta poco atractiva para los jóvenes, que no ven en el sector un proyecto vital compatible con la vida personal y familiar.
- Dificultad en la transmisión: los jóvenes heredan explotaciones sobredimensionadas en deuda, poco atractivas laboralmente y con baja resiliencia.
- Impacto ambiental: los monocultivos reducen la biodiversidad, empobrecen el suelo, aumentan la dependencia de insumos externos (como agroquímicos y combustibles fósiles) y hacen menos resiliente al sistema frente al cambio climático.
- Aislamiento social: el agricultor individual queda expuesto y sin apoyos frente a la volatilidad del mercado y la presión de la cadena agroalimentaria.
- Conciliación y calidad de vida: al trabajar en colectivo es posible organizar turnos y rotaciones que permitan descansos, fines de semana libres y vacaciones. Esto hace que la profesión agraria sea más atractiva y sostenible para las nuevas generaciones.
- Reducción de riesgos: compartir inversiones, infraestructuras y maquinaria disminuye costes fijos y facilita el acceso a nuevos productores.
- Diversificación productiva: integrar distintos cultivos, ganadería, agroforestería y transformaciones locales reduce la vulnerabilidad económica y abre nuevas oportunidades de mercado.
- Resiliencia ecológica: los sistemas regenerativos restauran la fertilidad del suelo, mejoran la infiltración y retención de agua y aumentan la biodiversidad, garantizando un futuro productivo en el contexto del cambio climático.
- Fortaleza social y territorial: la cooperación fomenta el aprendizaje intergeneracional, el arraigo al territorio y la creación de comunidades rurales vivas.
- Facilitar la entrada de jóvenes con menos deuda y más acompañamiento.
- Hacer del sector agrario una profesión con condiciones de vida dignas, conciliables con la vida personal.
- Ofrecer un modelo económicamente viable y ambientalmente sostenible, que no solo garantice la continuidad, sino que también regenere el territorio y fortalezca la soberanía alimentaria.
- Fomentar la titularidad y gestión colectiva: incluir como criterio prioritario en las ayudas la constitución de cooperativas, sociedades agrarias de transformación (SAT), titularidad compartida u otras figuras colectivas.
- Facilitar el acceso a la tierra: bancos de tierras públicos, arrendamientos sociales o fórmulas de cesión temporal para jóvenes o colectivos que quieran iniciar proyectos colectivos.
- Diseñar apoyos económicos específicos: subvenciones y créditos preferenciales para quienes apuestan por diversificación, producción ecológica, transformación en origen o comercialización directa.
- Promover la conciliación laboral: apoyos para servicios compartidos (maquinaria, gestión, administración), rotaciones entre titulares o asociados para asegurar fines de semana y vacaciones; incentivos para modelos de explotación con distribución de cargas.
- Formación y transferencia de conocimiento: programas para jóvenes que combinen formación en agroecología, gestión cooperativa, innovación y comercialización, con acompañamiento técnico y mentorías.
- Potenciar mercados locales y contratación pública: que las autoridades públicas compren productos de origen local, de productores colectivos y ecológicos; promoción de circuitos cortos de comercialización.
- Reconocer y financiar los servicios ecosistémicos: introducir criterios en las ayudas públicas que premien la conservación de biodiversidad, la gestión de montes y comunales, la mejora del suelo, la gestión sostenible del agua, etc.
miércoles, 10 de septiembre de 2025
Primer proyecto de absorción de huella de carbono en la provincia de Segovia: Riaza
El movimiento social ‘Salvemos el mundo rural agredido’ saldrá a las calles de Madrid el 5 de octubre para pedir soluciones al Gobierno y CCAA









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