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jueves, 6 de agosto de 2026

Deshojando la margarita: Claves de la Estrategia para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico

 



La Estrategia para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico impulsada por el MITECO establece el marco de actuación público para abordar la despoblación, el envejecimiento de las zonas rurales y la brecha territorial en España. Su objetivo principal es garantizar la igualdad de derechos y oportunidades en todo el territorio, independientemente del lugar de residencia.


Puntos clave y ejes principales

  1. Garantía de servicios públicos básicos: Refuerzo de la sanidad, la educación, la atención social y la seguridad en áreas rurales o escasamente pobladas para fijar población y asegurar el bienestar ciudadano.
  2. Conectividad digital y física: Fomento de la cobertura de banda ancha de alta velocidad, despliegue de tecnología 5G y mejora de las infraestructuras de transporte local y movilidad sostenible.
  3. Dinamización económica y emprendimiento: Impulso al desarrollo local mediante el apoyo a Pymes, el turismo sostenible, la economía del cuidado, la agricultura de precisión y la atracción de talento o teletrabajadores al medio rural.
  4. Transición ecológica y energética justa: Aprovechamiento de las energías renovables, la gestión sostenible del patrimonio natural y la bioeconomía como motores de desarrollo socioeconómico para el territorio.
  5. Vivienda y regeneración urbana/rural: Facilidad de acceso a la vivienda en áreas rurales y rehabilitación del parque edificado para atraer a jóvenes y familias.
  6. Gobernanza e impacto territorial: Promoción de la colaboración interministerial, la coorganización con Comunidades Autónomas y entidades locales, y la incorporación de la "perspectiva rural" en la elaboración de nuevas leyes y políticas.

Conclusión

Este documento busca transformar los desafíos demográficos en oportunidades de desarrollo sostenible, promoviendo un modelo de país más cohesionado social y territorialmente. Un nuevo estudio repleto de generalidades y vaguedades, que ni siquiera son capaces de aplicar. Los resultados están a la vista. 




lunes, 13 de julio de 2026

UCCL alerta de peligro de abandono del cultivo de cereal en Segovia




  • En la presenta campaña la producción sufrirá una merma del 45 %, por lo que es necesario implementar medidas urgentes para garantizar la viabilidad del sector.
  • La reducción de la cosecha se suma a los altos costes de producción (fertilizantes, semilla, gasóleo, …) y al desplome de los precios en origen, agravando la difícil situación de miles de explotaciones cerealistas.

Unión de Campesinos de Segovia-UCCL alerta del grave impacto que las altas temperaturas están teniendo sobre los cultivos de cereal. Las olas de calor registradas en el mes de mayo y durante las últimas semanas han provocado importantes mermas de producción que, en numerosas explotaciones, alcanzan ya entre el 40 % y el 45 % de la cosecha respecto de la recogida en 2025, año en que con unos rendimientos elevados se rozó el umbral de rentabilidad.

Hasta el pasado mes de mayo, las perspectivas apuntaban a una campaña muy favorable gracias a las lluvias de primavera. Sin embargo, el intenso calor del mes de mayo y de las últimas semanas ha acelerado la maduración del cultivo y reducido notablemente los rendimientos.

Consultado el sector, Unión de Campesinos de Segovia-UCCL calcula que se ha cosechado un 50 % de la superficie de cebada y un 30% en trigo alcanzando una media en la provincia de Segovia que no alcanza los 2.500 kg/ha en Trigo y apenas supero lo 2.100 kg/ha en cebada

A esta importante reducción de la cosecha se suma una situación económica cada vez más preocupante. La campaña 2025/2026 vuelve a situar a las explotaciones de cereal de Segovia en una situación insostenible. Los precios que perciben los agricultores han caído hasta niveles que, en numerosos casos, ni siquiera permiten cubrir los costes de producción, mientras que los gastos en fertilizantes, carburantes, semillas, maquinaria, seguros y financiación continúan muy por encima de los registrados antes de la crisis.

En muchas explotaciones, las pérdidas económicas se sitúan entre 200 y 400 euros por hectárea, comprometiendo seriamente su viabilidad.

La organización muestra también su preocupación por las condiciones en las que se está desarrollando la campaña de recolección. Las altas temperaturas y la baja humedad incrementan el riesgo de incendios durante las labores de cosecha, por lo que Unión de Campesinos de Segovia-UCCL recuerda la importancia de extremar las medidas de prevención y revisar la maquinaria para evitar incidencias.

Ante esta situación, Unión de Campesinos de Segovia-UCCL valora el anuncio realizado por el Ministerio de Agricultura, pero considera que las ayudas previstas resultan insuficientes para compensar las pérdidas del sector en la principal comunidad productora de cereal de España.

Por ello, la organización reclama ayudas urgentes para el sector cerealista, una mejora del sistema de seguros agrarios y una respuesta firme por parte de la Consejería, acorde con el peso estratégico que el cereal tiene para la agricultura, la economía y el medio rural de Castilla y León.

«Las pérdidas de producción provocadas por el calor se suman a unos precios que no cubren los costes de producción. El sector cerealista Segoviano necesita una respuesta proporcional a la importancia de un sector esencial para nuestra la provincia de Segovia «, concluyen desde Unión de Campesinos de Segovia-UCCL.





martes, 30 de junio de 2026

La España rural concentra casi la mitad de las viviendas vacías en España




El Observatorio del Alquiler destaca un fuerte contraste en España: los municipios de menos de 10.000 habitantes concentran casi la mitad de los 3,8 millones de viviendas vacías del país, pero esto no alivia la crisis de vivienda urbana, ya que están donde no hay demanda.


La continuidad del éxodo urbano durante el inicio del nuevo milenio concentra ya al 70% de la población española en las grandes capitales y áreas metropolitanas y deja a la España rural en una situación delicada. Lo denuncia el Observatorio del Alquiler en su informe Poblaciones en peligro: acceso a la vivienda y pérdida de dotaciones, que muestra una de las grandes contradicciones territoriales que afronta España: mientras una amplia parte del territorio pierde población y acumula viviendas vacías, las grandes áreas urbanas crecen con fuerza y sufren una creciente falta de vivienda disponible.

Así las cosas, el 84% del territorio español concentra apenas el 16% de la población y reúne una parte significativa de las viviendas vacías -un 14,4% del parque residencial nacional-. En el extremo opuesto, las principales áreas urbanas han aumentado su población en más de seis millones de personas desde 2001 y concentran ya al 70% de los habitantes del país, generando una fuerte presión sobre el mercado residencial.

El informe concluye que la despoblación y la dificultad de acceso a la vivienda no son fenómenos independientes, sino dos caras de un mismo modelo de crecimiento desequilibrado: un territorio que se vacía frente a otro que se densifica hasta tensionar sus recursos.

Según el informe del Observatorio impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, en los municipios de menos de 100 habitantes, hasta el 70% del parque residencial permanece vacío o tiene un uso muy ocasional. En aquellos con entre 100 y 500 habitantes, esta proporción alcanza el 57%. En conjunto, los municipios de menos de 10.000 habitantes, donde reside algo más del 20% de la población, concentran el 45% del total de 3,8 millones de viviendas vacías que existene en nuestro país.

Sin embargo, ese volumen de viviendas no se traduce en una oferta real de alquiler. Según un estudio de la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de las Tierras del Jiloca y Gallocanta (Aragón), más del 55% de las personas que buscaron alquilar una vivienda en pueblos de menos de 1.000 habitantes en 2020 no lo consiguieron y acabaron desistiendo.

Entre las causas de este bloqueo se encuentran el fuerte arraigo de la propiedad frente al alquiler, el deterioro de muchos inmuebles, el vínculo emocional de los propietarios con las viviendas y la fragmentación de la titularidad debido a procesos hereditarios.

El 84% del territorio español alberga únicamente al 16% de la población. De los 8.132 municipios existentes, 4.975 -el 61,2%- cuentan con menos de 1.000 habitantes, y casi la mitad del conjunto nacional se sitúa por debajo del umbral europeo considerado de riesgo de despoblación: 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado.

La pérdida de población tiene un impacto directo sobre la sostenibilidad de estos municipios. La reducción de la base fiscal y la menor demanda provocan el cierre progresivo de servicios esenciales: entre 2012 y 2016 desaparecieron 311 oficinas postales rurales, más de 250 centros de educación infantil y primaria han cerrado en la última década, y el número de centros de salud y consultorios alcanzó en 2023 su mínimo histórico.

En el lado contrario se encuentran las grandes áreas urbanas, que han incorporado más de seis millones de habitantes desde 2001 y concentran actualmente el 70% de la población española. Este crecimiento demográfico ha aumentado la presión sobre el mercado inmobiliario, especialmente en el alquiler, donde la oferta existente no ha sido capaz de absorber el incremento de la demanda.





viernes, 26 de junio de 2026

El laberinto de la sed: la ineptitud burocrática ahoga a los pueblos de Segovia



Abrir el grifo y que salga agua limpia es un gesto cotidiano que la mayoría de la sociedad da por sentado. Sin embargo, para miles de vecinos en la provincia de Segovia, este acto elemental se ha convertido en una lotería, un lujo o, directamente, en un motivo de profunda indignación popular. La crisis hídrica que azota a nuestros pueblos no es una consecuencia inevitable del cambio climático o de la sequía; es el reflejo de una ineptitud crónica, una alarmante falta de previsión y el pasotismo burocrático de unas administraciones estatales, autonómicas y locales que parecen más ocupadas en lanzarse reproches mutuos que en enterrar tuberías.

La falta de agua potable en Segovia no es un problema aislado: es un mal sistémico. Los casos más recientes y los históricos configuran un mapa de la desidia institucional que asfixia al medio rural.


El Espinar: querellas, palés de botellas y el grifo cerrado por decreto

El ejemplo más flagrante y actual de este sinsentido administrativo lo sufre El Espinar, junto a los vecinos de la Mancomunidad de la Mujer Muerta y varios barrios de Segovia capital. De la noche a la mañana, miles de hogares se enfrentan a un corte inminente del suministro por una carambola surrealista de decisiones de despacho.

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ordenó dejar agotar el gasóleo que alimentaba el sistema de bombeo alternativo desde el embalse de Puente Alta. La respuesta oficial ante la inminente crisis ha sido un clásico de la peor gestión política española: repartir 27 palés de agua embotellada mientras el Ayuntamiento —con el alcalde Javier Figueredo a la cabeza— prepara querellas criminales contra la cúpula de la CHD y amenaza con movilizaciones y cortes de carreteras.

Aunque la CHD se escuda en motivos de seguridad estructural para vaciar la presa de El Tejo y saca pecho por haber invertido 2,2 millones de euros en un sistema alternativo, la realidad sobre el terreno es tozuda: el combustible se apaga, las infraestructuras se quedan inutilizadas y los ciudadanos se quedan sin agua. Cuando la burocracia estatal y la local colisionan, el que paga los platos rotos es siempre el vecino que no puede ni ducharse.


Vellosillo y Duratón: promesas rotas y el silencio por respuesta

Si bajamos al nordeste de la provincia, a las pedanía de Vellosillo y Duratón (Sepúlveda), el panorama ya no es de conflicto abierto, sino de un silencioso y desesperante abandono institucional. En el verano de 2025, los vecinos de esta localidad y de Duratón sufrieron un "apagón hídrico" que los dejó diez días seguidos sin agua corriente. Ante el escándalo, el Ayuntamiento de Sepúlveda y el presidente de la Diputación de Segovia se comprometieron públicamente a construir un depósito de agua esencial antes del verano de 2026.

Un año después, las obras ni han comenzado, ni se las espera. Peor aún: el consistorio sepulvedano ha optado por el mutismo absoluto, ignorando los correos, llamadas y escritos de los vecinos mientras el alcalde esquiva el tema en los medios locales. Una muestra flagrante de cómo se maltrata a la España vaciada, obligándola a mendigar respuestas básicas sobre proyectos vitales para los núcleos que carecen de depósito propio.


Un mapa provincial de la desidia: Aarsénico, nitratos y parches

Lo de El Espinar y Vellosillo no son anécdotas; son los últimos capítulos de una crónica negra que se extiende por toda la geografía segoviana:

  • Lastras de Cuéllar (El símbolo de la vergüenza): Sus habitantes llegaron a encadenar más de seis años consecutivos sin poder beber agua del grifo debido a los altos niveles de arsénico y nitratos en sus acuíferos. Durante más de 2.000 días, la única "solución" de la Junta de Castilla y León y la Diputación fue instalar un grifo público conectado a una potabilizadora portátil donde los vecinos hacían cola con garrafas, evidenciando un retraso burocrático intolerable para ejecutar una nueva red de abastecimiento.

  • Cantimpalos (La paradoja del motor económico): Un municipio conocido internacionalmente por su industria cárnica ha visto truncado su día a día en repetidas ocasiones cuando la Delegación Territorial de Sanidad ha prohibido el consumo humano por contaminación de nitratos. La incapacidad de las administraciones para adelantarse al impacto medioambiental de la agricultura y ganadería intensiva deja a los motores económicos de la provincia en la más absoluta precariedad hídrica.

  • Bernardos y la comarca del Voltoya (La sangría de las fugas): En esta zona, las redes de distribución son tan obsoletas que se registran pérdidas de agua por fugas que superan el 40% o 50% en algunos tramos. En lugar de acometer una renovación integral de las tuberías con fondos autonómicos o estatales, se normaliza el envío de camiones cisterna de la Diputación, un parche carísimo que paga el contribuyente y que no soluciona nada.

  • Ayllón y el turismo estacional (La falta de previsión): Municipios como Ayllón o Riaza ven multiplicada su población en verano. Al no haberse adaptado las infraestructuras ni ampliado la capacidad de los depósitos locales para absorber esta demanda estacional, los ayuntamientos se ven obligados año tras año a emitir bandos de urgencia prohibiendo el riego, el llenado de piscinas o restringiendo el consumo en horas punta.


El patrón de la incompetencia

Al conectar todas las piezas, el patrón de comportamiento de las distintas administraciones del Estado resulta idéntico y predecible:

  1. Reacción tardía: Solo se actúa cuando los niveles de veneno en el agua superan los límites legales o cuando los grifos ya no echan ni una gota.

  2. El juego de la patata caliente: Las Confederaciones Hidrográficas culpan a los ayuntamientos; los ayuntamientos culpan a la Junta por la falta de subvenciones; y la Junta señala al Gobierno central. Nadie asume la culpa, nadie asume la responsabilidad.

  3. La institucionalización del parche: Se ha normalizado que la solución a una crisis de infraestructura básica sea un camión cisterna o un palé de botellas de plástico en la plaza del pueblo.

El agua en Segovia no falta solo porque el cielo no llueva; falta porque no hay una gestión política seria ni una inversión real. Mientras las administraciones sigan enredadas en competencias cruzadas y promesas electorales que se olvidan al llegar el verano, los pueblos de Segovia seguirán secándose ante la indiferencia de los despachos. Un maltrato sistemático a un medio rural al que se le llena la boca defender en los mítines, pero al que se le corta el grifo en la realidad diaria.

Fuente: Gemini





viernes, 20 de marzo de 2026

Sepúlveda supera los 1.000 habitantes gracias al éxito de su campaña de empadronamiento


El municipio de Sepúlveda ha logrado superar la barrera de los 1.000 habitantes tras el éxito de la campaña de empadronamiento “Para poder seguir siendo Sepúlveda: EMPADRÓNATE”, impulsada por el Ayuntamiento en los últimos meses.

El Consistorio quiere agradecer públicamente la implicación de todos los vecinos y personas vinculadas al municipio que han participado en esta iniciativa, cuyo objetivo era fomentar el empadronamiento entre quienes residen habitualmente en la localidad pero no figuraban en el padrón municipal.

Según los datos comunicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cifra oficial de población de Sepúlveda a fecha 1 de enero de 2026 asciende a 1.019 habitantes, lo que supone un incremento de 40 personas respecto al año anterior, cuando el municipio contaba con 979 habitantes.

Este crecimiento demográfico permitirá a Sepúlveda mantener su actual representación municipal. En concreto, la cifra —que será oficial a partir de noviembre de 2026— servirá como referencia para las elecciones municipales previstas en mayo de 2027, garantizando la continuidad de los 9 concejales en el Ayuntamiento.

Desde el equipo de gobierno se considera que el objetivo principal de la campaña ha sido alcanzado, al lograr superar el umbral simbólico de los 1.000 habitantes. No obstante, se quiere insistir en la necesidad de continuar con la labor de concienciación para que todas las personas que residen la mayor parte del año en Sepúlveda formalicen su inscripción en el padrón.

El Ayuntamiento recuerda que el empadronamiento no solo responde a una obligación legal, sino que constituye un elemento clave para el desarrollo del municipio. El número de habitantes registrados influye directamente en la financiación que recibe la localidad a través de los tributos del Estado, en la dotación de servicios públicos y en el acceso a prestaciones sociales, educativas y sanitarias.

Asimismo, el padrón es determinante para optar a subvenciones de distintas administraciones, destinadas a la mejora de infraestructuras y servicios locales, aspectos esenciales para garantizar el futuro y la calidad de vida en Sepúlveda.





sábado, 7 de marzo de 2026

Los vecinos de Vellosillo indignados ante las mentiras del Ayuntamiento de Sepúlveda



El compromiso del Ayuntamiento de Sepúlveda y de la Diputación de Segovia, en concreto de su presidente, D. Miguel Ángel de Vicente Martín, fue construir un depósito de agua en Vellosillo, antes de verano de 2026, para abastecer a Duratón y a Vellosillo y evitar situaciones como la del pasado verano, en que los vecinos estuvieron sin agua 10 días. 9 meses más tarde del compromiso en medios y ante las comunidades de ambos pueblos, no solo no ha comenzado la obra, si no que no responden a los vecinos por ningún medio y, ante una pregunta directa sobre inversiones en infraestructuras hídricas. En esta entrevista en Cadena SER, el alcalde de Sepúlveda ni menciona el proyecto de construcción de esta infraestructura crítica. 

¿Qué ha pasado con el presupuesto asignado a esta obra? 

¿Qué ha pasado con el compromiso de construir un depósito en una de las pocas localidades de todo Segovia que no lo tiene? 

¿Por qué no nadie de la Administración responde a las llamadas o correos electrónicos de los vecinos de Vellosillo?


Enlaces relacionados:






miércoles, 31 de diciembre de 2025

El municipio de Sepúlveda se enfrenta a un escenario preocupante de cara a las próximas elecciones municipales de 2027



El municipio de Sepúlveda se enfrenta a un escenario preocupante de cara a las próximas elecciones municipales de 2027. En la actualidad, el Ayuntamiento está compuesto por nueve concejales, pero esta representación podría reducirse a siete ediles si la localidad no logra superar el umbral de los 1.000 habitantes empadronados en la fecha de referencia oficial.

La reducción de población empadronada tendría consecuencias directas en la composición del Consistorio, con dos concejales menos en el salón de plenos, lo que implicaría una menor capacidad de trabajo y representación institucional para el municipio.

La situación reviste especial importancia en esta ocasión, ya que en noviembre de 2026 se aprobará la cifra oficial de población a 1 de enero de 2026, que será la que se tenga en cuenta para determinar el número de concejales que corresponderá a cada Ayuntamiento en las elecciones municipales de 2027.

La normativa electoral establece que el número de concejales se determina conforme a lo dispuesto en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) y en el artículo 14 del Real Decreto 605/1999, de 16 de abril, que regula los procesos electorales. Para ello, se utiliza la última cifra de población oficialmente aprobada por el Gobierno.

La escala vigente fija el número de concejales de la siguiente manera:Hasta 100 habitantes: 3 concejales (salvo Concejo Abierto)
  • De 100 a 250: 5 concejales
  • De 251 a 1.000: 7 concejales
  • De 1.001 a 2.000: 9 concejales
  • De 2.001 a 5.000: 11 concejales
  • De 5.001 a 10.000: 13 concejales
  • De 10.001 a 20.000: 17 concejales

Según ha podido saber El Pregonero de Sepúlveda, a día de hoy el municipio cuenta con 980 personas correcta y legalmente empadronadas, aunque la población residente habitual sería superior a esa cifra.

Fuentes jurídicas consultadas advierten que el artículo 16 de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local establece que el padrón municipal es el registro administrativo donde constan los vecinos de un municipio y que sus datos constituyen prueba de la residencia y del domicilio habitual. La normativa vigente obliga a toda persona que cambie de residencia dentro del territorio español a solicitar el alta en el nuevo municipio, pudiendo ser sancionado su incumplimiento por el Ayuntamiento correspondiente. Asimismo, el Consistorio puede iniciar de oficio expedientes de alta y sanción a aquellas personas que residan habitualmente en el municipio y no se encuentren debidamente empadronadas.

En este contexto, el Ayuntamiento de Sepúlveda puso en marcha recientemente la campaña “Para poder seguir siendo Sepúlveda: EMPADRÓNATE”, con la que hace un llamamiento a quienes residen la mayor parte del año en el municipio y aún no figuran en el padrón municipal.

No alcanzar el millar de habitantes no solo supondría la pérdida de representación política, sino también una merma en ayudas estatales, autonómicas y locales, además de una reducción significativa de los ingresos procedentes de la participación en los tributos del Estado, fundamentales para el mantenimiento de servicios públicos y prestaciones municipales.

Desde el Ayuntamiento han insistido en que empadronarse es un trámite rápido y sencillo, que puede realizarse tanto de forma presencial en las dependencias municipales como de manera online a través de la Sede Electrónica. En ambos casos es necesario presentar el DNI y un documento que acredite el domicilio en el municipio, como una escritura de propiedad, contrato de alquiler, autorización del propietario o una factura domiciliada a nombre del solicitante.

Por último, cabe recordar que los últimos datos que el Instituto Nacional de Estadística tendrá en cuenta para proponer la cifra oficial de población serán los que se remitan en febrero de 2026, un plazo clave para el futuro institucional de Sepúlveda.





jueves, 2 de octubre de 2025

Los agricultores se planten no sembrar ya que las cuentas no salen



 

  • Una organización agraria pedirá a los agricultores que no siembre cereales, si no cambia la situación actual
  • ASAJA Ávila, Segovia y Valladolid denuncian con la máxima contundencia la situación de “emergencia” que viven los cerealistas de Castilla y León y de España.

La avalancha de cereal importado -fundamentalmente procedente de Ucrania- está hundiendo los precios en origen y empujando a miles de explotaciones familiares a la ruina, mientras el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León mantienen una “inaceptable pasividad” en fronteras y mercados interiores.

Precios hundidos

España se ha convertido en el principal receptor masivo de grano ucraniano en la Unión Europea. Solo en 2024 se importaron más de 10 millones de toneladas, tras la eliminación de aranceles decidida por Bruselas para favorecer a Ucrania. Esta avalancha ha hundido los precios en origen, saturado los puertos y desbordado cualquier capacidad de control.

Las autoridades europeas ya tuvieron que articular medidas de emergencia en 2023 para Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia, con un paquete de apoyo extraordinario aprobado por la Comisión Europea precisamente para compensar la distorsión provocada por el aumento de las exportaciones ucranianas.

Que esos países recibieran ayudas y medidas excepcionales es el precedente que ahora exigimos para España. Además, algunos Estados miembros como Polonia y Hungría adoptaron medidas nacionales adicionales, demostrando que la respuesta es posible cuando hay voluntad política.

Desde ASAJA señalan que “no podemos tolerar la entrada masiva de cereal producido bajo marcos de exigencia fitosanitaria, ambiental y laboral mucho más laxos que los impuestos a nuestros agricultores europeos. Esa competencia desleal está devaluando el producto nacional y menoscabando la viabilidad de las explotaciones españolas”.

Indican que el Ministerio debe ejercer controles estrictos en puertos y fronteras para impedir la entrada de partidas que vulneren requisitos y garanticen que no se permita la comercialización a precios de dumping.

La Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León tiene la obligación de aplicar la Ley de la Cadena Alimentaria y de impedir la venta por debajo de los costes de producción mediante inspecciones y sanciones ejemplares, añaden.

Reclaman medidas inmediatas y concretas

Por todo ello, ASAJA Ávila, Segovia y Valladolid reclaman medidas inmediatas y concretas:
  1. Controles fitosanitarios y administrativos férreos en los puntos de entrada, reforzando el servicio de inspección de sanidad vegetal en frontera, que asegure igualdad de condiciones con el cereal nacional.
  2. Aplicación estricta e inmediata de la Ley de la Cadena Alimentaria, sancionando las ventas a pérdidas que hoy son norma en el mercado.
  3. Apertura de un expediente de ayudas directas al cereal español, de manera análoga a lo aprobado en 2023 para Polonia y Hungría, para compensar la distorsión competitiva causada por las importaciones excepcionales.
  4. Convocatoria urgente, por parte del MAPA, de una mesa de crisis con organizaciones agrarias, cooperativas, industria, Comunidades Autónomas y Administración General del Estado para articular medidas de estabilización de precios, almacenamiento y valorización.
ASAJA Ávila, Segovia y Valladolid advierten con rotundidad: “sin una intervención decidida y rápida del Gobierno de España y de la Unión Europea, asistiremos a la desaparición de un sector estratégico para la soberanía alimentaria, la conservación del territorio y el tejido socioeconómico rural. La pasividad actual no solo es inaceptable desde el punto de vista económico, es una negligencia política que multiplica la dependencia exterior y acelera el abandono del campo”.

Pedir que no siembren

Esta situación “límite” está llevando a que los agricultores se planten no sembrar ya que las cuentas no salen. Desde ASAJA, si no cambia la situación en las próximas fechas, y comprometidos con la viabilidad de las explotaciones, va a pedir a los agricultores que no se siembre.

Lamentan que el campo de Castilla y León actualmente está parado y las máquinas no se mueven y la previsión es que no lo hagan próximamente, porque el sector no puede aguantar más esta situación tan injusta

Por ello, exigen “respuestas ahora, no parches tardíos ni discursos vacíos. O se protege y se compensa al cereal español con las mismas herramientas que ya se han aplicado en otros Estados miembros, o las consecuencias serán irreversibles”.





martes, 30 de septiembre de 2025

Lo que el fuego del Pico del Lobo nos enseña y nos interpela

 



El incendio del Pico del Lobo ha dejado al descubierto más que cenizas: expone la fragilidad de nuestros montes, la falta de prevención, la descoordinación administrativa y las consecuencias del cambio climático. Rafael Fernández Cañas, periodista y vecino de La Pinilla, reflexiona sobre una tragedia que debe servir como llamada urgente a la acción colectiva.





miércoles, 10 de septiembre de 2025

El movimiento social ‘Salvemos el mundo rural agredido’ saldrá a las calles de Madrid el 5 de octubre para pedir soluciones al Gobierno y CCAA

 




El movimiento social ‘Salvemos el mundo rural agredido’ ha hecho público recientemente su manifiesto previo con el fin de dar a conocer a la ciudadanía en general los motivos por los que más de 400 colectivos saldrán a las calles de Madrid el 5 de octubre.

Su coordinadora, formada por representantes de las diferentes reivindicaciones que se presentan, han estado durante este verano avanzado en los preparativos para la celebración de la manifestación de Madrid el 5 de octubre, la cual discurrirá entre la Plaza de Colón y la de Neptuno, pasando por Paseo de Recoletos, Plaza de Cibeles y Paseo del Prado.

El mencionado manifiesto es un documento que recoge las distintas reivindicaciones de los colectivos convocantes que lanzan unidos una protesta dirigida directamente al Gobierno de la Nación y a los gobiernos de las comunidades autónomas, responsables de la situación que vive en la actualidad el mundo rural.

El texto hace un balance previo de lo poco o nada que se ha avanzado desde que en 2019 la Revuelta de la España vaciada saliera a las calles de Madrid para protestar por el abandono institucional de los territorios despoblados, ya que “no se han adoptado medidas coherentes y efectivas que reviertan el proceso de pérdida de población, ni se han aprovechado los fondos de la Unión Europea para hacer frente al desequilibrio territorial y a las desigualdades del mundo rural”.

Los convocantes critican que los fondos europeos se hayan utilizado en proyectos extractivistas “disfrazados como exigencias de la transición energética o de interés estratégico, y que solo contribuyen a la despoblación, la desigualdad, y la destrucción del espacio natural y nuestra soberanía alimentaria”, convirtiendo el mundo rural en “territorio de sacrificio”.

Las reivindicaciones se centran en tres grandes ejes: la denuncia a las agresiones sufridas por el territorio rural; la exigencia de un cambio en las políticas que afectan al mundo rural; y la propuesta de medidas que protejan los ecosistemas naturales y sociales del mismo.

Son varias las luchas que los movimientos ciudadanos están llevando a cabo, y que el manifiesto recaba organizadas por sectores. Por un lado, se combaten los proyectos de macrorrenovables, que invaden el paisaje “con centrales fotovoltaicas y eólicas de dimensiones descomunales al amparo de una supuesta transición ecológica que no respeta ni el patrimonio natural ni los sectores económicos del medio rural, como la agricultura, la ganadería o el turismo rural”.

En esa invasión se encuentran también, por un lado, los cientos de proyectos de centrales de biogás y biometano que sumergirá a la España vaciada, según apuntan, “en un círculo vicioso” de producción de más residuos contaminantes para la obtención de más energía destinada a la demanda extranjera.

Y, por otro lado, las macrogranjas, modelo de producción agroindustrial dependiente del mercado global y altamente contaminante, que pone en serio peligro los recursos hídricos y afectan a la salud. Ante ambos modelos se pide el respaldo a la agricultura y ganadería familiar y sostenible, “ganadería extensiva crucial para el cuidado del monte y la prevención de incendios”, y que permitirá garantizar una soberanía alimentaria de calidad y una economía circular.

Otro de los pilares del manifiesto, íntimamente ligado a las dos reivindicaciones anteriores, así como al sector de la minería, a los centros de datos y al turismo insostenible, es el uso descontrolado de los recursos hídricos. La denuncia se centra en la presión ejercida sobre el agua “en beneficio de producciones intensivas que destruyen los ecosistemas y contaminan los acuíferos”.

Por su parte, los colectivos que están en contra del extractivismo minero a gran escala que busca hacerse con el control de los minerales y tierras raras necesarios para las nuevas industrias tecnológicas y energéticas, denuncian que se están destruyendo paisajes, contaminando acuíferos, esquilmando recursos, sin tener en consideración la “minería urbana” como forma avanzada de reciclaje y recuperación de materiales.

Así mismo, aunque no es la primera vez que se aboga por ello, en el contexto actual toma más relevancia la exigencia de un “incremento de presupuesto y dotaciones de los efectivos antiincendios, la no privatización de estos recursos y una planificación de prevención de incendios anual y estructurada”.

Pero además de estos ataques directos a los recursos naturales del mundo rural, se hayan en el manifiesto otras demandas asociadas al abandono institucional en materia de servicios públicos (sanidad, educación, transporte público…); en infraestructuras (carreteras y ferrocarril), “vías de comunicación en los territorios de la España vaciada planificadas desde hace décadas”, que faciliten su desarrollo en igualdad de condiciones y no la condenen al desequilibrio territorial; así como la exigencia de políticas en vivienda para el territorio rural, que favorezcan el asentamiento de nuevos pobladores y la emancipación y retorno de población joven.

El manifiesto, el formulario para la adhesión de más colectivos, y el modo de adquisición de bonos para colaborar con los gastos se pueden encontrar en su blog www.salvemoselmundorural.com




lunes, 8 de septiembre de 2025

Las consecuencias de la despoblación en el Financial Times



% de cambio de población 1970-2011


  • Cómo el éxodo rural avivó los incendios forestales mortales de Europa
  • El movimiento de trabajadores agrícolas a las ciudades en las últimas décadas ha creado vastas áreas de maleza inflamable en tierras abandonadas

Los letales incendios forestales que asolaron Europa este verano se vieron agravados por un largo patrón de despoblación que ha vaciado las comunidades rurales del continente. Las olas de calor récord vinculadas al cambio climático provocaron incendios que han matado a residentes y bomberos desde España hasta Turquía, pero los ministros y expertos dicen que los incendios fueron especialmente destructivos porque se propagaron sin obstáculos por tierras de cultivo abandonadas. Décadas de migración de aldeas rurales a zonas urbanas por parte de personas en busca de trabajo han convertido vastas extensiones de antiguas tierras de cultivo en vegetación silvestre altamente inflamable. Unas 20 personas murieron a causa de incendios en Grecia, Turquía y Chipre en junio y julio, seguidos de al menos ocho muertes en España y Portugal este mes. “A medida que las zonas rurales se vacían, las tierras abandonadas alimentan los incendios forestales”, afirmó Lamia Kamal-Chaoui, directora del Centro para el Emprendimiento, las PyMEs, las Regiones y las Ciudades de la OCDE, que ha advertido sobre los perjuicios del declive rural. “La respuesta reside en combinar medidas sólidas de prevención y respuesta a incendios con esfuerzos para revitalizar y sostener las economías rurales”.

Ciudades como Los Ángeles han sufrido daños por incendios forestales exacerbados por una tendencia paralela: los residentes de la ciudad que buscan más espacio han impulsado una expansión de la construcción de nuevas viviendas en áreas semirrurales propensas a incendios. “Aquí es al contrario”, afirmó Víctor Fernández García, experto en silvicultura y agricultura de la Universidad de León, en una de las regiones españolas más afectadas. “El matorral y los bosques están invadiendo los pueblos”. En el noroeste de España , los bomberos luchaban por controlar un incendio este mes, mientras que los enlaces de transporte se cortaron y miles de personas fueron evacuadas mientras un área de más del doble del tamaño del área metropolitana de Londres se quemaba. Hasta el jueves, 402.000 hectáreas habían sido quemadas por los incendios que aún arden, la mayor superficie dañada en España desde 1994, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). La ministra española de Energía y Medio Ambiente, Sara Aagesen, dijo que era vital revertir la tendencia al “abandono rural” e intensificar los esfuerzos para reducir la “carga de combustible” de la vegetación no gestionada mediante la poda, el desbroce y la renovación del pastoreo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado que la catástrofe demuestra que «la emergencia climática avanza a un ritmo cada vez más acelerado». Sus ministros han establecido una relación directa entre los incendios y la ola de calor más intensa desde que se tienen registros en 1975, en la que las temperaturas superaron los 40 °C, con una media de 4,6 °C por encima de la media estacional. A principios de año, unas lluvias inusualmente intensas habían calmado una sequía pero también habían creado una explosión de vegetación exuberante y combustible. Un estudio de World Weather Attribution concluyó que el cambio climático hizo que los incendios forestales de junio y julio en Grecia, Turquía y Chipre fueran diez veces más probables. Sánchez ha pedido un pacto interpartidista para abordar el cambio climático, pero fue rechazado por el Partido Popular (PP), la oposición conservadora. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, fue ridiculizado por sugerir que España creara una base de datos nacional de pirómanos y los rastreara con tobilleras.

En Portugal, la superficie afectada es la mitad del territorio quemado por los devastadores incendios de 2017, que causaron la muerte de más de 60 personas. España y Portugal juntos representan dos tercios de toda la superficie devastada por incendios en Europa este año, según el EFFIS. El declive de la agricultura rural ha dejado al descubierto muchos poblados que antes estaban protegidos por cercados para animales, pastizales y huertos, que actuaban como cortafuegos, explicó Fernández García. En la provincia española de León, el número de granjas de ovejas y cabras se redujo de casi 34.000 en 1962 a poco más de 1.000 en 2020. "Los pueblos no corrían tanto peligro entonces", dijo. La OCDE advirtió el año pasado que un patrón similar estaba avivando la tensión en Grecia. «Este no es solo un problema de España, sino también de Europa», afirmó Kamal-Chaoui.

Si bien la despoblación ha reducido el número de personas amenazadas por los incendios en las aldeas reducidas, también ha creado comunidades compuestas principalmente por personas mayores que son más vulnerables. En Molezuelas de la Carballeda, un pueblo amenazado por los incendios en Zamora, España, la población se ha reducido a casi la mitad a 47 en la última década y la edad promedio de los residentes es de 70 años. El alcalde Alexandre Satue Lobo dijo que había sido "un poco complicado" evacuar a quienes estaban en sillas de ruedas o confinados en sus casas por otras razones. Francisco Martín Azcárate, profesor de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, dijo que la respuesta política debe incluir la eliminación regular del matorral mediante quemas controladas, cuyo uso ha sido limitado por regulaciones restrictivas. Es imposible que no haya incendios. Siempre los ha habido y siempre los habrá, dijo. Pero hemos pasado de incendios muy frecuentes pero pequeños, que no causaban grandes problemas, a incendios extensos e intensos. Megaincendios con temperaturas extremadamente altas y capacidad de extenderse por decenas de miles de hectáreas, prácticamente imposibles de combatir con los recursos disponibles.

Además de la expansión descontrolada de la maleza, Martín Azcárate afirmó que la moda, ahora en declive, de plantar nuevos bosques había aumentado el volumen de combustible potencial para los incendios. Argumentó que las ciudades y pueblos deberían protegerse despejando sus perímetros con poca o ninguna vegetación. En Portugal, José Pereira, investigador del Centro de Investigación Forestal, afirmó que reactivar el pastoreo era una forma de diversificar el uso del suelo rural. Si bien el pastoreo disminuyó debido a la disminución de las ganancias, Portugal ha puesto en marcha modestos experimentos con fondos públicos para intentar reactivarlo. “Es, en gran medida, un problema de desarrollo rural”, dijo Pereira. “¿Cómo intentamos mantener una población local que constituya una fuerza laboral mínima capaz de gestionar la tierra?”




martes, 26 de agosto de 2025

Entrevista a Jaime Izquierdo, autor de 'Una nueva economía para la aldea del siglo XXI'




Mundo rural, desarrollo local y medio ambiente, una tríada que está cada día más presente en la agenda institucional y de los medios de comunicación. Jaime Izquierdo Vallina (Infiesto, 1958) ha dedicado buena parte de su vida a estudiar estas conexiones que suelen despuntar en desastres como los recientes incendios forestales o cuando el riesgo de despoblamiento convierte amplios territorios es espacios desérticos. Él lo tiene claro y sobre ello ha escrito y sigue divulgando.

El autor de 'Una nueva economía para la aldea del siglo XXI', que presenta este martes 26 de agosto a las 19.30 horas en la librería Dlibros de Torrelavega, es un defensor de los valores y la conservación de la vida en el mundo rural y de la naturaleza, preocupado por su conflictiva coexistencia con el nuevo mundo urbano. Licenciado en Geología por la Universidad de Oviedo, ha desarrollado su carrera profesional fundamentalmente trabajando para el Gobierno del Principado de Asturias y en los ayuntamientos de Llanes y Langreo, siempre en áreas relacionadas con el Medio Ambiente y la gestión y conservación de los recursos naturales. Ha sido asesor para el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, además de ser autor de artículos y libros sobre esta temática, siempre con un trasfondo conservacionista y respetuoso con el medio rural y las tradiciones.

Empecemos por el libro que va a presentar en Torrelavega. En su obra constata un declive de la aldea como pieza clave del mundo rural y postula una nueva economía para su revitalización. 

¿En qué consiste esta nueva economía?

Durante siglos, e incluso milenios en algunos casos, las aldeas desarrollaron una economía propia —que hoy llamaríamos sostenible en términos agroecológicos— que sucumbió con la llegada y posterior hegemonía de la agricultura intensiva. La nueva economía para la aldea debe ser contemporánea, lógicamente, pero debe inspirarse en los principios de la economía campesina clásica e incorporar algunas novedades derivadas de las nuevas oportunidades que abre internet —teletrabajo, comercio y producción digital…— y del atractivo del rural para el uso cultural, recreativo, turístico, la vida saludable, la producción artística o la constitución de comunidades energéticas locales.

¿Cómo puede ser el encaje del turismo en el futuro de los pueblos? ¿El mundo rural puede acabar convertido en un parque temático de habitantes de la ciudad?

El turismo rural es una novedad relativamente reciente. Forma parte de las nuevas oportunidades, como acabo de comentar, pero no puede ser un monocultivo, no puede producir gentrificación y no debe desvirtuar los valores propios, desde la cultura del territorio a otros intangibles como el sosiego o el ritmo de vida de la aldea. Sabemos del poder transformador del turismo, por eso debemos organizarlo a partir de principios y límites.

Ciudades superpobladas, carestía de vivienda en las urbes, precariedad laboral... Sin embargo, el campo está despoblado, dispone de vivienda y oportunidades de trabajo. ¿Esto último puede ser una de las respuestas a lo primero?

Sí, sin duda. Siempre que encontremos y hagamos viable una nueva economía para la aldea, como representante principal de la ruralidad más genuina, o para las villas y pueblos. Estamos obligados a formular una propuesta alternativa a la vida en los suburbios de las grandes ciudades.

Como profesional que se dedicó toda la vida a los asuntos de medio ambiente y de desarrollo rural, ¿cómo ve el mundo rural en 2050 si nada cambia y en un contexto de cambio climático?

Diré una obviedad: a menos que modifiquemos el rumbo terminaremos donde nos dirigimos. Dicho sin ambages: o cambiamos o colapsamos. El cambio de rumbo, por tanto, no es una opción, es una prioridad. Y la crisis climática no es una patología, es uno de los síntomas —probablemente el más reconocido, pero hay más síntomas concurrentes— de una enfermedad grave que está relacionada con nuestro actual modelo económico basado en el hiperconsumo y la concentración. En consecuencia, y en ortodoxia médica, no deberíamos focalizar el tratamiento sobre el síntoma, sino sobre la enfermedad.

¿Existen territorios de desecho en España? ¿El norte lleva camino de ser lo que era la costa mediterránea hace décadas con todo lo que ello comporta?

Hay una máxima en el desarrollo local que dice: “No hay territorios sin futuro, sino territorios sin proyecto”. Hay casos de éxito en territorios aparentemente desahuciados que han revivido de la mano de emprendedores con una nueva visión, con una nueva mirada. Con respecto al norte, de lo que lleva camino es de 'mediterranizarse' en términos climáticos a la vez que el sur lo lleva de desertificarse. El atractivo del clima templado del norte, sobre manera en el litoral, con inviernos suaves y veranos frescos, está ya en el foco tanto de los turistas como de los nuevos 'trashumantes climáticos' que se están convirtiendo en nuevos residentes.

El clima templado del norte, sobre manera en el litoral, con inviernos suaves y veranos frescos, está ya en el foco tanto de los turistas como de los nuevos 'trashumantes climáticos' que se están convirtiendo en nuevos residentes

¿Es partidario de la privatización de la gestión de los recursos naturales?

Permítame antes una breve digresión. El concepto de “recurso natural” ha quedado restringido, a partir de los años ochenta del pasado siglo XX, solo a los recursos silvestres de fauna y flora. En puridad son tan recursos naturales el carbón como los urogallos o las sardinas, el agua como el aire que respiramos. Sin embargo, los departamentos de la administración y las leyes y planes de ordenación que llevan el añadido de “recursos naturales” solo hablan de espacios y especies protegidas. Es necesario detener esa deriva normativa, reduccionista y proteccionista, y abrir un debate de política regional sobre las relaciones entre la economía, la sociedad, el territorio, la ecología aplicada y los recursos naturales. Abrir un debate para establecer formas de relación de nuestra sociedad con la naturaleza. Pondré solo un ejemplo: la falta de aprovechamiento económico/ecológico de algunos recursos —los pastizales o las tierras de cultivo de montaña, por ejemplo, y el mantenimiento de la organización del paisaje en mosaico— está detrás del enorme incremento de superficie forestal, en uniformes y continuos territoriales de bosques cerrados de decenas de kilómetros, y de su enorme carga de biomasa no manejada que alimentan los imparables incendios de sexta generación que amenazan con llevarse por delante pueblos, aldeas y ciudades. Con respecto a su pregunta, no, no estoy a favor de la privatización de los recursos naturales, estoy a favor de un manejo óptimo, complejo y ecosistémico de los recursos naturales y de una ordenación del territorio que vaya más allá de lo estrictamente derivado del urbanismo y del desarrollo de las grandes infraestructuras.

Es inevitable que le pregunte por la actualidad. ¿Qué se está haciendo mal para que cada verano el fuego esquilme la España rural?

Los incendios ahora ya no son solo forestales, sino también agrarios y periurbanos. Llaman a las puertas de las ciudades aunque, de momento, los más perjudicados sean pueblos y aldeas. En los nuevos grandes incendios confluyen tres factores: el cambio climático como acelerante; la producción de una chispa, por causas naturales o artificiales, como detonante y la enorme cantidad de combustible acumulado en el monte como determinante. Desde mediados del pasado siglo, aproximadamente, el final del modelo campesino, local y extensivo de manejo del campo que acreditaba varios siglos de acierto en el manejo de los recursos naturales locales, dio paso al auge del modelo de desarrollo urbano e industrial de concentración que desembocó en el actual panorama: áreas urbanas densamente pobladas y extensas áreas rurales despobladas, abandonadas y sin manejo. La falta de una teoría económica alternativa a la economía de concentración e intensificación industrial está detrás del grave problema de estructura territorial que tenemos en el país. Eso fue lo que se hizo mal en el pasado, lo que se hace mal en la actualidad es no entender la raíz del problema y no consensuar reformas estructurales que van más allá de varias legislaturas; tener una clase política, tanto gobernante como aspirante, desenfocada y enzarzada en discusiones parciales y otra clase política neofascista emergente que utiliza el engaño, la visión torticera, el caldo de cultivo del descontento y las redes sociales para incendiar e intoxicar con mentiras y verdades a medias a la ciudadanía. Me preocupa tanto el desconcierto de izquierda y derecha como el auge del neofascismo.

Me preocupa tanto el desconcierto de izquierda y derecha como el auge del neofascismo

El trato de las administraciones en la prevención de incendios forestales, ¿es indicio de que el mundo rural no cuenta en la agenda de la política?

El asunto tiene más calado. Los dos grandes inventos de la humanidad han sido el campo y la ciudad. Y ambos estuvieron relacionados a lo largo de la historia porque eran interdependientes, se necesitaban mutuamente. La revolución industrial y urbana rompió esa relación y de ahí derivan muchos de los problemas actuales. O volvemos a relacionarnos buscando funciones complementarias y afectos mutuos o los problemas de seguridad territorial acabarán afectando gravemente a las ciudades porque no pueden vivir ignorando al campo.

¿Tiene constatado el retorno a un mundo rural? ¿Qué se requeriría para revitalizar el campo? ¿Infraestructuras de comunicación, servicios, recuperación de economías rurales...?

Hay un cierto retorno, pero no se puede hablar de reversión de los flujos. Las grandes ciudades siguen siendo los principales focos de atracción demográfica y económica. Con respecto a los requisitos para revitalizar el rural se me ocurren tres pilares: dignidad, entendida como la posibilidad de satisfacer en el campo las cinco categorías de las necesidades humanas; comunidad, entendida, por una parte, como la percepción de pertenencia a un lugar —arraigo— y, a la vez, a un grupo humano que sea capaz de organizar la acción conjunta y concertada de sus habitantes para acometer proyectos colectivos y más complejos que los meramente individuales; y funcionalidad, es decir, la capacidad para hacer viables y satisfactorias actividades de interés para la sociedad en general en los ámbitos de la gestión integral e integrada del territorio, la conservación activa de los recursos, la biodiversidad, la producción agroecológica de calidad y la seguridad ambiental.

Tradicionalmente, el mundo rural, ¿es un espacio de reacción política? ¿Se pueden aplicar políticas a largo plazo de lucha contra la despoblación y cuidado del medio ambiente desde una mentalidad conservadora?

Teodor Shanin acuñó el concepto de “la clase incómoda” para referirse a los campesinos porque no encajaban en ninguna de las clases sociales que se forjaron tras la revolución industrial y el dominio hegemónico del pensamiento único que propició la ciudad. Los rurales siguen siendo, en cierta manera y aunque ya no sean los campesinos de principios del siglo XX, la clase incómoda y tienen motivos objetivos para el descontento. Parte del problema, lo comenté con anterioridad, está en que ese descontento lo aprovechan torticeramente los populistas para crecer políticamente exacerbando la reacción, pero sin propuestas, y que los partidos mayoritarios no tienen capacidad para consensuar medidas a largo plazo y, como pasa mayoritariamente con la sociedad actual, les pesa la perspectiva urbana. La otra parte del problema radica en que, salvo excepciones, las comunidades rurales no pueden, no quieren, no saben o se encuentran con demasiados obstáculos para generar localmente proyectos colectivos que sirvan para revertir la situación.

¿Considera que ha habido en las últimas décadas un 'maltrato' de las ciudades hacia el campo? Me refiero a mentalidad, desprecio de la actividad del sector primario, supuestos fraudes en ayudas públicas, depredación del ecosistema y maltrato de especies en extinción, por ejemplo...

Hay una ruptura de relaciones y un enorme desconocimiento por parte de la sociedad urbana hacia la rural —que es muy compleja y muy diversa— y, también, mucho desconocimiento de las comunidades rurales hacia sus propias posibilidades. No es tanto una cuestión de hacerse reproches mutuos, pero el ecologismo urbano debería hacérselo mirar y las comunidades rurales deberían tener una mejor percepción de la importancia que, para su porvenir, puede tener la perspectiva agroecológica aplicada a la gestión del medio.

No se puede entender cómo se superó la pandemia sin el esfuerzo del sector primario en la cadena de suministro de alimentos. Sin embargo, la merma de explotaciones es continua y el despoblamiento sigue con lo que volvemos al inicio de la entrevista.

Sin duda, la producción y la distribución de alimentos se mantuvieron durante la pandemia con normalidad. Y sí, desde luego, la disminución paulatina del número de explotaciones y la concentración no auguran un futuro halagüeño. Por si fuera poco, los fondos de inversión están poniendo el ojo sobre las mejores tierras de cultivo. Por eso debemos insistir en la búsqueda de una viabilidad para el futuro del campo y de la agricultura.

Deme tres motivos...

Primero, más que un problema de relevo generacional, que también, tenemos un problema de “relevo organizacional” en la agricultura. Segundo, existen formas menos comprometidas y más gratificantes para trabajar que dedicarse a la agricultura. Tercero, como sociedad no estamos acertando en la búsqueda de formas de vida y dedicación a la agricultura que tengan el prestigio y la dignidad profesional que tienen otras profesiones urbanas.





domingo, 24 de agosto de 2025

Éxodo rural, incendios forestales y soluciones para un futuro sostenible ante el cambio climático




El éxodo rural está transformando los paisajes del Mediterráneo, y con ello, aumentando la vulnerabilidad de nuestros bosques a los incendios forestales. Según un artículo de El Confidencial, el abandono de las zonas rurales, sumado al cambio climático, crea un cóctel peligroso: tierras desatendidas que se convierten en combustible para incendios devastadores. En 2025, España ha visto arder 373.000 hectáreas, mientras que en Francia e Italia los incendios han arrasado miles de hectáreas en cuestión de horas. Pero, ¿Cómo podemos revertir esta tendencia y construir un futuro sostenible?

El experto Johann Goldammer, director del Centro Mundial de Monitoreo de Incendios, señala que centrarse solo en apagar fuegos es una estrategia cortoplacista. La clave está en diseñar paisajes menos inflamables. Aquí entra en juego la agroforestería: combinar agricultura, pastoreo y bosques para reducir el material combustible. Las cabras y ovejas, por ejemplo, pueden mantener a raya la vegetación seca, mientras que cultivos estratégicos disminuyen la densidad de bosques propensos al fuego.

Además, el abandono rural deja tierras en barbecho que la naturaleza reclama, acumulando madera seca que alimenta los incendios. Para contrarrestar esto, Goldammer propone un "bosque del futuro" adaptado al clima seco del norte de África, con especies menos inflamables y una gestión activa del territorio. Iniciativas como la renaturalización (rewilding), que introduce herbívoros para controlar la vegetación, o la sustitución de pinos por especies autóctonas como alcornoques y encinas, ya están en marcha en países como Portugal y Bulgaria. 

Soluciones contra la despoblación para un futuro sostenible 

La despoblación rural no solo agrava los incendios, sino que debilita la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático. Algunas estrategias para revertirla incluyen:
  • Incentivar la vuelta al campo: Políticas que apoyen la agricultura ecológica y el pastoreo, ofreciendo incentivos económicos y formación para jóvenes.
  • Planificación territorial: Crear cortafuegos, puntos de agua y accesos para bomberos, junto con regulaciones que limiten construcciones en zonas de alto riesgo.
  • Renaturalización y agroforestería: Proyectos que combinen biodiversidad con actividad humana, como el ‘Cinturón Verde’ en Bulgaria, que reemplaza coníferas inflamables por especies más resistentes.
  • Cultura del riesgo: Educar a las comunidades sobre la prevención de incendios, promoviendo prácticas como el desbroce obligatorio cerca de viviendas.
Un futuro sostenible requiere que las tierras rurales vuelvan a ser espacios vivos, trabajados y gestionados con inteligencia. Combatir la despoblación no solo protege nuestros bosques, sino que fortalece la economía local y nuestra capacidad de adaptación al nuevo entorno climático. 





viernes, 25 de julio de 2025

Entrevistas a Benjamín Cerezo (Diputación de Segovia) y José Palermo (Ayuntamiento de Sepúlveda) sobre el apagón hídrico en Sepúlveda

 

Entrevistas en Cadena Ser de los representantes de la Administración involucrados en la reparación de fortuna de la red de suministro de agua de los núcleos agregados de Sepúlveda:


José Palermo, concejal de Urbanismo de Sepúlveda, explica las averías que han dejado a 4 pedanías sin agua más de una semana

Algunas perlas de las entrevistas:


"Cuando sale un problema como este hay que buscar una solución urgente"
"Si hay que recortar unas fiestas habrá que recortar"


"La red tiene más de 60 años y en los últimos 10 o 12 años no ha tenido ningún tipo de mantenimiento. Puede volver a producirse una avería"


Enlaces relacionados:





miércoles, 23 de julio de 2025

Reportaje sobre la crisis del agua en Sepúlveda en la televisión de Castilla y León


Cuatro pueblos de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda llevan más de una semana sin agua en sus casas. Vellosillo, Duratón, Perorrubio y Tanarro. No se trata de un problema de calidad en el agua, si no que este ni siquiera llega a los grifos de sus casas, el problema una avería, recurrente que se agrava cada vez que llega el verano.





El Norte de Castilla: Ocho días sin agua en cuatro pedanías de Segovia: «Ya no me acordaba de cuando te lavabas en una palangana»



 


Los 200 vecinos de Vellosillo, Tanarro, Perorrubio y Duratón sufren cortes frecuentes por un red de 1971 obsoleta


Una semana después, los 200 vecinos que viven en cuatro pedanías de Sepúlveda –Perorrubio, Vellosillo, Duratón y Tanarro– pasaron al primer plano y acabaron en la tarde de ayer por movilizar a Canto Blanco, una zona reconocible por una gran piedra, a la plana mayor de la Diputación de Segovia, con su presidente, Miguel Ángel de Vicente. Allí había reventado el martes pasado una tubería que trae el agua de Arcones desde 1971, la última avería de una zona con un padrón humilde. Por eso cuenta los días sin agua y la década pasada llegó a acumular un año con 50. Esta vez son ya ocho seguidos. Pese al paliativo del agua embotellada, llevan una semana llenando garrafas en el manantial para la huerta, la cisterna o ducharse. Hoy anotarán el día 9.

Publicación original 

Por  Luis Javier González 





 

El Nordeste de Segovia: Vellosillo, Duratón, Tanarro y Perorrubio llevan ocho días sin agua por una avería en la conducción desde Arcones

 

La crisis hídrica que afecta a las pedanías de Sepúlveda podría resolverse mañana mismo, según ha informado el alcalde de la localidad, aunque los vecinos reclaman una solución definitiva a un problema estructural que se repite cada año e inversión urgente en infraestructuras hídricas.
Las pedanías de Vellosillo, Duratón, Tanarro y Perorrubio, pertenecientes al municipio de Sepúlveda, llevan ocho días completos sin suministro de agua debido a una avería en la antigua conducción que trae el agua desde Arcones. La situación afecta a más de 200 personas, incluyendo población flotante que ha llegado para pasar el verano.

Silvia García, presidenta de la asociación de vecinos de Vellosillo y representante del núcleo agregado ante el Ayuntamiento de Sepúlveda, explicó en una entrevista radiofónica que "no es que no haya agua potable, no hay agua de ningún tipo. No tenemos agua para las cisternas de los baños, no tenemos agua para lavar, no tenemos agua para cocinar". 

Un problema recurrente desde hace décadas

La avería actual no es un caso aislado. Según García, los vecinos han documentado estadísticas que revelan hasta 50 días sin agua a lo largo del año en anteriores ocasiones, aunque nunca de forma consecutiva como en esta ocasión. "La traída de agua que llega desde Arcones es una instalación muy antigua que viene de los años 60-70 y que repetidamente nos deja sin agua", denunció.
 
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lunes, 21 de julio de 2025

Entrevista en Radio Segovia (Cadena Ser) sobre la crisis del agua en Sepúlveda, después de 7 días sin agua corriente

 

 

Los medios se hacen eco del problema de acceso a agua corriente en Duratón, Perorrubio, Tanarro y Vellosillo.