martes, 23 de agosto de 2022

Boceguillas y Lastras de Cuéllar entran en la plataforma Hola Pueblo

Para hacer frente a la conocida como España vaciada, dos pueblos de Segovia buscan vecinos y ofertan casas desde 300 euros. Estos municipios segovianos no son los únicos. Forman parte de la red Holapueblo, «un proyecto ideado por AlmaNatura e impulsado por Redeia e IKEA. Cuenta con la colaboración de Triodos Bank, Fundación Triodos, Correos y Reale Seguros, con el propósito de impulsar la repoblación en las áreas rurales facilitando el contacto de personas que desean hacer realidad su proyecto de emprendimiento en el medio rural con pueblos en búsqueda de nuevos habitantes».
 

 
 
 

lunes, 15 de agosto de 2022

Desde 2018 el medio rural está atrayendo población

 

Mientras entre 2011 y 2017 el saldo residencial en municipios <5.000 hab. fue de –104.526, en los últimos 4 años ha sido de +222.229, según el INE. Una tendencia que reforzó la pandemia y que se mantuvo en 2021. Los nuevos pobladores del medio rural llegan sobre todo de ciudades. El movimiento hacia pequeñas localidades no solo se debe a la inmigración exterior. De los 6.818 municipios con menos de 5.000 habitantes que hay en España, más de la mitad tienen saldo positivo desde 2018. En 2020, con la pandemia, 4.929 tuvieron un saldo positivo: casi 3 de cada 4. En el 62% de los pequeños municipios también atrajeron población.

 


 


 

viernes, 29 de julio de 2022

El abandono rural, causa principal de los incendios en España, según los expertos


 

El éxodo rural masivo vivido desde mediados del siglo XX es la principal causa de los devastadores incendios que asolan España, según los expertos, que consideran un error centrar los esfuerzos en la extinción en lugar de en la prevención.

El abandono de la actividad rural ha conllevado que los campos hayan sido colonizados por unos bosques que han crecido sin control ni mantenimiento y sobre los que, en muchos casos, no se puede actuar porque están en áreas protegidas, como los parques nacionales o naturales.

"Fuego va a haber siempre y cuantos más árboles tengamos, más riesgo habrá. El abandono del campo por falta de rentabilidad ha hecho que se recuperen muchos bosques", según el presidente de la organización de certificación forestal PEFC-Internacional y decano del Colegio de Ingenieros de Montes, Eduardo Rojas.

En su opinión, pretender que no haya incendios "no es realista" y achacarlos en exclusiva al cambio climático supone no querer ver la realidad, pues, por su clima, España sufre de manera recurrente olas de calor y periodos de sequía. "El cambio climático es un acelerador, pero no es la causa", ha aseverado.

La mayoría de los incendios se están registrando en el interior, en zonas donde hay mucho pasto abandonado, que arde a gran velocidad porque está muy seco por las altas temperaturas, y en áreas de montaña despobladas, con mucho terreno en tránsito a bosque.

Además, está la "bomba de relojería" que suponen las zonas de interfaz urbano forestal, en las que se unen bosque y ciudad, sobre todo en la costa Mediterránea y en ciudades como Madrid, y que tampoco se están gestionando adecuadamente.

Tras considerar que la mejor medicina sería cambiar la forma de gestionar el territorio, ha lamentado que haya tanta resistencia a desbrozar o talar un árbol, cuando eso es precisamente lo que necesitan los bosques para estar libres de biomasa que equivale a combustible.

Extraer la biomosa permitiría a España reducir entre un 10 y un 15% las importaciones de gas, pero, lamentablemente, "todo son trabas", porque algunos piensan que eso lleva a la deforestación, cuando en realidad ésta se debe a que se queman los árboles "y a que no hay coraje para reconocer que la causa está en el abandono".

El éxodo rural ha llevado a que haya mucho territorio con una densidad de población inferior a la del Neolítico, según el ingeniero y presidente de la Plataforma Forestal Valenciana, Rafael Delgado, que ha apuntado que sólo en el campo valenciano se han abandonado una media de 9.000 hectáreas agrícolas al año, de las que la mitad aproximadamente se cubren de bosque.

Esto da una idea del incremento que ha habido de los bosques, que no sólo han crecido externamente, sino también internamente, siendo cada vez más densos y, por tanto, con más carga de combustible.

"Los bosques son más densos y extensos que nunca desde el Neolítico en España por efecto de la despoblación" y no se están gestionando de manera adecuada, en muchos de los casos por las trabas que implica llevar actividad a las zonas protegidas. 

Devolver la actividad al campo

Se está confiando la gestión de los incendios a los servicios de extinción, que, aunque los de España están considerados entre los mejores del mundo, se están exponiendo a fuegos que superan en mucho su capacidad, lo que es "una temeridad", ha advertido.

"Si no se cambia la forma de gestionar el territorio, el problema seguirá empeorando", según Delgado, que opina que la mejor manera de prevenir el fuego sería devolver la actividad a las zonas rurales y gestionar los recursos pensando "en los que viven allí y no para los que viven en la ciudad" y van al campo los fines de semana.

"No se está queriendo afrontar esto y seguimos con el disco rayado del ultraproteccionismo. Estamos protegiendo al territorio pero no a las sociedades que viven en él", ha lamentado.

No se trata de que no haya espacios protegidos, sino de protegerlos de otra manera. "Hay que generar economía rural, y con eso no hablo de instalaciones fotovoltaicas y cosas así que se hacen desde las ciudades y que traen impactos negativos, hablo de generar las condiciones para devolver la actividad al campo", ha señalado.



jueves, 7 de julio de 2022

Blablacar rural

 

 
La nueva movilidad no tiene futuro si se plantea solo desde las ciudades. Los pueblos deben, y quieren, sumarse al carro del transporte sostenible porque representan, de hecho, el principal vector de cambio para hacer realidad un modelo verde de transporte: así, el 95% de los desplazamientos dentro de España se realizan en distancias pequeñas y medias.

Esta geografía de la verdadera movilidad en nuestro país exige plantearse una reflexión crítica: ¿cuentan los vecinos de la España rural y los pequeños municipios con las herramientas y capacidad de influencia necesarias para convertirse en agente de cambio en esta transición en el transporte? En Vivaces contamos con la experiencia de éxito de una de nuestras organizaciones impulsoras, Blablacar, que ha decidido apostar por las interconexiones entre municipios pequeños y medianos del ámbito rural como pilar de crecimiento para la compañía en los próximos años. En este sentido, durante 2021 BlaBlaCar ha conectado 248 localidades con menos de 100 habitantes en España y de los casi 8.000 municipios peninsulares españoles, ya se han conectado casi 6.000.

La empresa de movilidad utiliza una tecnología basada en la Inteligencia Artificial para conectar pequeñas localidades. Esta intermediación entre una oferta y una demanda que, de otra manera, no se encontrarían nunca permite complementar el transporte público existente añadiendo mayor facilidad en la conexión punto a punto y más flexibilidad en los horarios. Florent Bannwarth, director de Operaciones de #BlaBlaCar en España y Portugal, destaca que “en nuestro esfuerzo por el desbloqueo de la conexión de pequeñas localidades, la inteligencia artificial nos permite hacer propuestas de conexión a nuestros usuarios de forma que hemos logrado, solo en el último año, conectar el 80% de los municipios españoles”.

Compartir para ser más sostenibles juntos

Para los habitantes del entorno rural, la posibilidad de realizar estos trayectos de Blablacar les permite desbloquear una nueva ruta y una nueva frecuencia de viaje, facilitando sus quehaceres diarios y el desplazamiento entre zonas de una manera más económica y, sobre todo, más sostenible. El uso del coche compartido favorece la reducción de emisiones de gases contaminante. Según datos de la propia compañía, su actividad en España se traduce en un ahorro de 1,6 millones de toneladas de CO2 cada año, lo que viene siendo la contaminación producida por 530.000 coches durante un año.

Otro de los alicientes para recurrir el carpool es la comodidad del servicio que ofrece. Así lo destaca Coral Ramos, que vive en Almodóvar del Pinar, un pueblo de la provincia de Cuenca y con frecuencia tiene usar Blablacar por trabajo. “La verdad es que las conexiones en transporte público no me terminan de venir bien y Blablacar me soluciona ese hándicap. Soy usuario habitual desde hace más de tres años y, me ha cambiado la forma de desplazarme, siendo mucho más cómodo y práctico”, expone.

En este sentido, una encuesta realizada por Blablacar en junio 2021 a 6.500 usuarios, el 95% de los usuarios consideran que el coche compartido puede ser una buena alternativa para completar y mejorar la oferta de opciones de movilidad que conectan las zonas rurales y las
pequeñas poblaciones.





viernes, 1 de julio de 2022

Aprobada la nueva Ley de Desarrollo Rural de Euskadi, que busca posicionar el medio rural en un plano de igualdad respecto al resto del territorio

 


  • La ley considera el desarrollo sostenible del medio rural vasco como un factor fundamental en la cohesión económica, social y territorial del conjunto de Euskadi
  • Refuerza el trabajo comarcal que se lleva a cabo actualmente con las Asociaciones de Desarrollo Rural, con la creación de una nueva Red de Desarrollo Rural y de un nuevo servicio de gestión (Lurralde) en la Fundación HAZI

El Parlamento Vasco ha aprobado con un amplio consenso -con el voto a favor del PNV, PSE, EH-BILDU y Elkarrekin Podemos, la abstención del Grupo Popular Vasco-Ciudadanos y el voto en contra de Vox- la Ley de Desarrollo Rural del País Vasco, elaborada por el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, en colaboración con las Diputaciones Forales, y que recoge las aportaciones de los agentes sectoriales implicados.

El consenso logrado hoy es fundamental porque la ley conlleva el trabajo y compromiso de múltiples agentes económicos, sociales e institucionales, tanto de ámbito local, -ayuntamientos y concejos-, como territorial, -las Diputaciones Forales-.

Esta Ley sustituye a la actualmente vigente, que data de 1998, y marca una nueva estrategia de desarrollo rural, al considerar el desarrollo sostenible del medio rural vasco como un factor fundamental en el desarrollo y la cohesión económica, social y territorial del conjunto de Euskadi, avanzando hacia una concepción de desarrollo en línea con la Política de Cohesión Territorial que impulsa la UE.

Así, la nueva ley cuenta con un enfoque “rural proofing” (lente rural), buscando que las distintas políticas que se diseñen, tengan en cuenta su afección en el espacio rural vasco. Para ello se prevé que los planes, programas e iniciativas institucionales que afecten a las zonas rurales, con carácter previo a su aprobación, deberán ser sometidos a informes vinculantes por lo departamentos competentes en materia de desarrollo rural, tanto del Gobierno Vasco como de las Diputaciones Forales.

También contempla la implantación de una nueva gobernanza avanzada que actúe transversalmente en el medio rural, y pretende reforzar el trabajo que realizan actualmente las Asociaciones de Desarrollo Rural (ADR). Las ADRs podrán suscribir un convenio de colaboración plurianual con el Gobierno Vasco y la Diputación Foral correspondiente. Asimismo, se prevé la creación de un nuevo servicio de gestión orientado al desarrollo territorial, dentro de la Fundación HAZI, denominado Lurralde.

La ley también contempla la creación de una nueva Red de Desarrollo Rural, en la que se integrarán cargos institucionales y técnicos de Gobierno Vasco, Diputaciones, EUDEL, ACOA-AKE (Asociación de Concejos de Álava), Cuadrillas, Hazi (Lurralde), Asociaciones de Desarrollo Rural, Grupos de Acción Local, y, en general, todo tipo de organizaciones territoriales y sectoriales de referencia y agentes implicados en el despliegue de los Programas Comarcales de Desarrollo Rural.

El objeto de la ley consiste en posicionar el medio rural vasco como un factor fundamental en el desarrollo y la cohesión económica, social y territorial del país, de manera que se incorpore, en pie de igualdad, al resto del territorio en términos de innovación, modernidad y emprendimiento y, con ello, ayude a lograr una nueva visión, más integrada, de país. Todo ello sin obviar el papel estratégico que la actividad agraria juega en la gestión territorial y medioambiental de Euskadi, además de su papel económico y proveedor de alimentos.

Esta nueva Ley persigue por tanto que el desarrollo sostenible de las zonas rurales contribuya al desarrollo de Euskadi en su conjunto, para que estas zonas sean lugares atractivos donde vivir y emprender, desde una perspectiva de cohesión e igualdad de oportunidades. En la actualidad, se estima que un 8% de la población de Euskadi vive en zonas rurales, porcentaje que viene experimentando un ligero crecimiento en los últimos años. Esta tendencia se ha visto propiciada, recientemente, por la situación ocasionada por la pandemia de covid-19.

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viernes, 24 de junio de 2022

Entrevista a Enrique Collada, fundador de Rumbo Rural


 
 
Enrique Collada: “Hay muchos pueblos con futuro y quiero que despierten”

Enrique Collada demuestra, con su traslado de la gran ciudad a emprender al pueblo, el papel imprescindible de los jóvenes en el futuro rural.

De complexión mas bien menuda, Collada es, sin embargo, un gigante en ideas, ganas de trabajar y coherencia en su propósito de activar los pueblos de la Mancomunidad del Alto Tajo. Con 23 años y dos ingenierías cambió el trabajo en una multinacional por su pueblo, El Recuenco, Guadalajara (15 habitantes en invierno). De momento ha sido el primero en España en conseguir fondos de Next Generation, en total 50.000 euros. Acaba de recibir un merecido premio de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha. 
 

El Diario Rural: ¿Qué es exactamente RumboRural?

Enrique Collada: RumboRural es una asociación que busca regenerar los pueblos de la comarca del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara. Lo hacemos a través de la generación de ecosistemas, mediante la unión y cooperación de los municipios. Somos principalmente jóvenes vinculados a los pueblos del Alto Tajo.

EDR: ¿Las personas de la zona han sido receptivas a este proyecto?

E. C.: Sin duda. Y cada vez más. Al principio a la gente le costaba entender ese puente que somos entre la sociedad civil y los Ayuntamientos. Pero estamos demostrando trabajo duro, profesionalidad y constancia con nuestra tierra. Eso está calando.

EDR: ¿Y los alcaldes de los municipios?

E. C.: Cada vez confían más en nosotros. Les estamos ayudando con su trabajo, consiguiendo recursos, visibilizando las necesidades y oportunidades del territorio y generando proyectos e ideas nuevas. Y nos ven haciendo todo esto de forma altruista, por amor a nuestros pueblos. Como digo, el trabajo y la constancia es nuestra seña de identidad.

EDR: ¿Existe suficiente gente joven para tirar del carro?

E. C.: Somos suficientes para generar un cambio y un gran impacto, pero tenemos que confiar más en nuestras capacidades. Sin embargo, aquí tengo que ser pesimista. El reto de la despoblación es demasiado grande como para que se resuelva a base de altruismo. El trabajo de la gente joven es imprescindible, pero tenemos vidas más cambiantes y eso hace que el nivel de implicación tenga un tope.

EDR: ¿Cree que en zona del Alto tajo hay recursos para que venga la gente y poco a poco se vayan habitando los pueblos?

E. C.: Rotundamente sí. En nuestro monte está nuestro recurso endógeno más preciado: recursos forestales, micológicos, fauna, una excelente trufa, miel, etc. Además, también nos convierte en un sumidero de carbono.

Por otra parte, el patrimonio histórico de esta zona es impresionante. Desde luego que la bioeconomía forestal y el turismo sostenible y de valor añadido son dos recursos que nos harán prosperar y que no estamos sabiendo aprovechar.

EDR: ¿Qué lazos le unen a usted con esta zona?

E. C.: Mi abuelo y mi padre son de El Recuenco, un pueblo de la Mancomunidad del Alto Tajo. A mí siempre me ha encantado venir de pequeño. El pueblo es sinónimo de libertad cuando eres niño. No pisas tu casa. Y, a parte, siempre me ha gustado mucho el campo, ir al huerto con mi abuelo, coger setas, etc.

EDR: Usted hizo dos ingenierías al mismo tiempo, tenía trabajo y lo dejó por intentar revitalizar los pueblos.

E. C.: Hay que decir que dejé un trabajo por otro que me gusta más. Todo lo que aprendí trabajando como consultor para una multinacional lo estoy aplicando para ganarme la vida ayudando a los pueblos. Decidí que era un buen momento vital para emprender y hacer un trabajo con propósito.

EDR: Eso es tener fe

E. C.: Evidentemente, se necesita convicción para dar este salto. Ser autónomo no es la vida más fácil y cómoda, pero te llevas muchos aprendizajes. Además, realmente creo que puedo ayudar y tener impacto en la sociedad. Hay muchos pueblos que tienen futuro y quiero contribuir a que despierten.

EDR: ¿Creo que es usted experto en conseguir fondos europeos?

E. C.: Con 25 años se puede ser poco experto en nada (risas). Llevo este último año especializándome en esta rama y creo, honestamente, que los resultados están siendo muy buenos. He participado en distintos proyectos y convocatorias de las que he podido aprender mucho. Por ejemplo, hemos conseguido que la Mancomunidad del Alto Tajo sea la única de España en conseguir fondos Next Generation EU por el proyecto de Agenda Urbana. “Los requisitos para un pueblo


EDR: ¿Por qué no cree que se logran más fondos?

E. C.: Principalmente porque no hay recursos humanos cualificados ni para elaborar proyectos, ni para presentarlos, ni para después gestionarlos. Tampoco hay recursos económicos en las Entidades Locales para conseguir ese personal. Aunque se triplicase el dinero de ciertas convocatorias, el territorio no tendría capacidad de absorberlo. Es un verdadero drama. Pero la despoblación va de eso, de no tener personas.

EDR: ¿Dónde va el dinero o para quien de las ayudas europeas?

E. C.: En general, para quienes tienen recursos para aprovecharlas.

EDR: ¿Sigue siendo la burocracia un gran problema?

E. C.: Desde luego. Y más con los nuevos fondos europeos. La burocracia es un engorro para pymes y autónomos, y así es difícil que haya una absorción en la economía productiva. Por parte de las Entidades Locales, ya no solo es el tema de los fondos, es que los requisitos para un pueblo de 100 y de 100.000 habitantes en muchas cuestiones, son los mismos. Esto congestiona y atrofia a las corporaciones más pequeñas.

EDR: ¿Va a seguir tirando del carro de RumboRural?

E. C.: ¡Por supuesto! Esto no ha hecho más que empezar. Nos vamos a centrar en seguir creciendo como equipo. Hay mucho trabajo y se necesitan muchas manos porque este es un proyecto de inteligencia colectiva. Tenemos mirada a largo plazo. Sabemos ser pacientes. No vamos a solucionar décadas de despoblación en dos años. Pero nuestro trabajo tiene un límite y necesitamos el apoyo y colaboración de todas las administraciones, sino no tendrá sentido seguir.

EDR: ¿Qué es lo más duro de su trabajo?

E. C.: Ahora mismo… ¡el gasoil! Yo diría que lo más duro es ver las oportunidades y sentirte impotente. También es muy complicada la gestión de expectativas. Como te digo, estamos generando muchos proyectos transformadores, técnicamente impecables y alineados con los paradigmas actuales. Hay mucha ilusión. Pero en último término, necesitamos el apoyo decidido, en forma de recursos, de las instituciones con mayores capacidades económicas y de decisión. Lo bueno es que toda la población vinculada al territorio sabe del trabajo que hacemos, lo que peleamos y en quién recae la responsabilidad en último término. Confían cada vez más en nosotros y tenemos una comunicación constante.

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miércoles, 22 de junio de 2022

El Proyecto Arraigo repoblando los pueblos de Cuenca


 
 
Unas 250 personas se interesan por instalarse en Cuenca a través de 'Arraigo'

Ya son siete las familias confirmadas y la Diputación ha presentado un proyecto al MITECO por importe de 500.000 euros para ampliar la iniciativa
 

Cinco familias instaladas, otras dos empadronadas a punto de llegar, 25 que ya han visitado los pueblos y unas 250 pendientes de seleccionar que han mostrado interés por instalarse en el medio rural conquense. Son los datos que deja en la provincia el Proyecto Arraigo, al que se sumó la Diputación de Cuenca el pasado año.

Esta iniciativa nacional, que tiene como objetivo impulsar la repoblación de los pueblos con personas que quieren dejar la ciudad para emprender un cambio de vida en el medio rural, se implantó hace seis meses, el 1 de enero, como proyecto piloto en diez municipios de la provincia de Cuenca y aspira a seguir creciendo.

Así lo ha puesto de manifiesto el presidente de la Diputación provincial, Álvaro Martínez Chana, quien en declaraciones previas a la presentación y resultados del proyecto ha avanzado que en el marco de esta iniciativa la Institución provincial ha presentado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) un proyecto por valor de 500.000 euros para seguir avanzando en la lucha contra la despoblación.

“De ser aprobado, y confío en que lo sea puesto que Cuenca es una de las provincias que más sufre la despoblación, nos va a permitir ampliar notablemente el número de ayuntamientos a los que se presta este servicio”, ha dicho.

El programa se está desarrollando en Huete, Enguídanos, Belmonte, Saelices, Cañete, Ledaña, Huerta del Marquesado, Cardenete, Almendros y Villaescusa de Haro.

El presupuesto actual es de 120.000 euros, financiados en un 60% por la Diputación y en un 40% ayuntamientos que forman parte. Con el proyecto presentado al MITECO, la pretensión es “dar un salto cualitativo”, ha añadido Martínez Chana, al tiempo que ha destacado que la continuidad está asegurada.

Alcaldes y concejales, junto a los técnicos que trabajan en el proyecto, empresas, Grupos de Acción Local y representantes de las distintas administraciones han asistido este martes a la presentación en sociedad de la implantación y resultados de esta iniciativa impulsada por Enrique Martínez, director nacional de 'Arraigo', una asociación que en el conjunto del país cuenta con una base de 9.000 potenciales pobladores.

En la provincia de Cuenca los cinco técnicos que trabajan en la decenaa de pueblos elegidos hacen a la vez de puente entre las personas que selecciona la asociación en función de las oportunidades que existen en los municipios, tal y como señala Enrique Martínez, quien ha puesto el acento en destacar en que esta tarea no podría hacerse sin “la alianza que tienen con nosotros la Diputación, los alcaldes y concejales de estos pueblos".

NUEVOS VECINOS

En los seis meses que lleva en marcha el proyecto en la provincia, son cinco familias las que ya se han instalado, concretamente en los municipios de Saelices, Enguídanos, Villaescusa de Haro, Cardenete y Belmonte, a las que se sumarán en breve dos más que “ya están confirmadas y empadronadas”, y que según ha explicado Martínez llegarán en breve a Huete y Cañete, respectivamente.

Además, ya se ha hecho una preselección entre las personas interesadas en instalarse en la provincia de Cuenca – que a día de hoy según confirma Martínez, son más de 250- , y otras 25 ya han visitado los pueblos para conocer sus caracteristicas.

A partir de ahora se dará un nuevo impulso, puesto que durante los próximos meses junio, julio y agosto se acelerará el proyecto de cara a que con el inicio del nuevo curso escolar las familias puedan estar ya en los lugares seleccionados.

Los técnicos del territorio, en colaboración con los técnicos nacionales trabajan en conjunto para acompañar a estas personas a iniciar su proyecto de vida en el medio rural. La falta de trabajo y también de viviendas es un hándicap para la asociación. Aún así, junto a las administraciones colaboradoras se “están logrando grandes éxitos”.

Además de la selección del pueblo en función de las oportunidades y servicios que ofrece, los nuevos pobladores pasan igualmente una minuciosa elección entre los aspirantes. El objetivo, además de “sus talentos” y de ser autónomos económicamente, es que se integren en la vida social. “Queremos personas que participen que ayuden y que sean generosa con el pueblo”, señala.

No siempre los resultados son los esperados, y de ahí que se dé un tiempo de adaptación a los nuevos vecinos. Pero en general la experiencia está siendo muy positiva. "Nosotros estamos muy contentos con los resultados porque se está trabajando de una forma muy realista", afirma Sergio de Fez, alcalde de Enguídanos, uno de los municipios donde ya se ha realizado un empadronamiento a través de 'Arraigo' y que, además, en estos momentos está trabajando con dos familias para que se instalen antes de que empiece el curso escolar 2022/23.

"No sabemos si va a salir bien o mal pero estamos trabajando con muchas personas que vienen a conocer al pueblo y creo que la apuesta de Diputación es un ejemplo. Se ha hablado mucho de la lucha contra la despoblación, pero ahora vemos que viene gente a nuestros pueblos, y eso es un antes y un después. Tengo que agradecer al presidente provincial que haya cogido el toro por los cuernos con proyectos concretos", apostilla De Fez.

Martínez Chana, que renovaba la apuesta de la Institución provincial con la lucha efectiva contra la despoblación, destaca la importante labor que ayuntamientos, agentes sociales y administraciones están realizando para darle la vuelta a una situación que azota a la provincia desde hace décadas.

"Los datos están ahí, en los últimos tres años hemos conseguido frenar la caída". Eso sí, enfatizaba que esto no significa que esté resuelto el problema, conseguir revertirlo "nos llevará mucho tiempo". Si bien, el presidente provincial destaca el importante apoyo que suponen las ayudas del Ministerio, como también el impulso que dará la ley pionera contra la despoblación del Gobierno regional. Medidas a las que se suman proyectos como Arraigo que, a su juicio, son "vitales" para que los nuevos vecinos que llegan a la provincia se adapten y se queden.
 
 
 
 

sábado, 11 de junio de 2022

Festival Imperdible 05 en Otero de los Herreros, Segovia

 
 
Hacía muchísimos años que Otero de Herreros (Segovia, 900 habitantes) no veía tantos niños. Autobuses y autobuses con hasta 600 escolares acuden a esta localidad cercana a la sierra segoviana para enseñarles a los alumnos, en su mayoría de escuelas rurales, cómo la tecnología desempeñará un papel clave para que su generación no tenga que exiliarse hacia lo urbano, como hicieron tantas que la precedieron. La Fundación Cotec ha preparado un festival de innovación para mostrar cómo las nuevas tecnologías puede tener impacto en zonas despobladas, como esta de Segovia, rodeada de páramos yermos. El encuentro, que reúne iniciativas dispares unidas con ese objetivo, lo ha inaugurado el rey, Felipe VI, que ha visitado los puestos para conocer estos proyectos.

La feria, bajo el nombre Imperdible 05, incluye toda clase de actividades para calibrar cómo la informatización y la automatización tienen mucho que aportar para, primero, retener el éxodo rural y, después, atraer a los desbordados por la exigencia urbana. Los chavales corretean entre las atracciones mientras les explican desde cómo crear empleo en el sector primario y en el turístico gracias a la lavanda en Tiedra (Valladolid), cómo los gusanos sirven como nutritivo y hasta sabroso alimento y generan 250 puestos en Salamanca o las funcionalidades de la realidad virtual, las impresoras 3D o las reconstrucciones digitales para que las localidades en riesgo demográfico y sus negocios tengan una válvula de escape.

El foro de Cotec ha reunido a menores, para enseñarles cómo hay esperanza en los lugares de los que proceden, y a mandatarios como responsables de las decisiones que estimulen la ruptura de esta dinámica. Además de Felipe VI, la ministra de Transición Ecológica y vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera (PSOE) y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), han recorrido con gran expectación los puestos y los ingenios que cada uno ofrecía. Uno de los triunfadores, quizá porque regalaba trozos de mazorca de maíz a la plancha, correspondía a la empresa Huercasa, asentada en la provincia segoviana desde hace más de 40 años y que propicia unos 400 empleos en temporada alta, en su mayoría para mujeres. Ana San Romualdo detalla que la compañía ha basado su crecimiento en darle valor a la materia prima para, mediante un proceso tecnológico basado en el calor, conseguir que se pueda embalar durante meses y que el maíz no se deteriore en apenas unos días. “También creamos un festival de música country para que la gente de allí disfrute de la cultura, que no solo está en las grandes ciudades”, destaca San Romualdo, que cree que los pueblos tienen en la modernización “una oportunidad para diferenciarse”.

La presencia de unas gallinas en la entrada a la nave habilitada para acoger estos emplazamientos también ha despertado la curiosidad de los alumnos, aunque estas, escurridizas, evitaban sus caricias. El gallinero corre a cuenta de Voluta.coop, una entidad creada por dos jóvenes ingenieros, de 28 y 31 años, que tras ahogarse “en el confinamiento, atrapados en pisos con vistas a un patio de luces”, decidieron dar un paso hacia lo que les apasionaba: el medio rural. Uno de ellos, Axel Pena, considera que la “dinamización rural” que ayude primero a retener y luego a atraer habitantes se puede conseguir con talleres como los suyos, que incluyen formaciones en competencias digitales para modernizar algo tan sencillo como los gallineros, que se pueden controlar de forma remota. “La tecnología nos ha alejado de los pueblos y nosotros queremos que ahora sea lo contrario”, expone Pena, que ha bautizado su plan como “Gallinas al rescate” para incentivar esos territorios tanto en la agricultura y la ganadería como en el turismo.

Unos metros más allá se encuentra Sara Donoso, parte de la Agencia gallega de innovación, que incide en cómo Galicia también cuenta con amplias zonas despobladas y que gracias a estos impulsos se consiguen entender para paliar estas carencias. Es así cómo buscan aunar los métodos tradicionales de producción con el reciclaje o la economía circular, un concepto muy repetido este viernes en Segovia, hacia una “cooperación que tenga una repercusión positiva en la naturaleza”. Así es como de antiguas mallas de pesca o chatarra se construyen sillas o se crean esponjas a partir de restos vegetales. De Málaga ha venido José Manuel Salado, que presenta Crafteando, un proyecto que a través del videojuego Minecraft permite generar recreaciones realistas de cómo sería una zona de un pueblo si se construyeran nuevos elementos, como piscinas, canchas u hospitales, principales demandas de la joven audiencia. “Fundimos la representación con la realidad para plantearles a los Ayuntamientos cómo hacerlo”, asegura Salado, que cree que así se fomenta un “conocimiento desde abajo” para que “desde arriba” se puedan acometer las ansiadas reformas.

La tierra también da sus frutos, animales en el caso de Tebrio, una compañía salmantina que a base de criar miles de gusanos ha conseguido afianzar unos 250 puestos de trabajo. El público infantil primero recela de los insectos, pero pronto descubre que estos alimentos, crujientes y con sabor a vainilla, no están tan mal y sirven como sustento natural para los piensos de la ganadería de una forma sostenible, como ensalza Adriana Casillas. El “Tenebrio molitor” o gusano de la harina permite reducir la huella de carbono e interesar a niñas como Mara Amat, Sara Maya y Vega Domínguez, de entre 10 y 11 años. Ellas vienen de El barco de Ávila (Ávila) y afirman, con la lección bien aprendida, que las placas solares o los aerogeneradores son el futuro para el mantenimiento energético de sus comunidades. Mara presume de tener instaladas ambas opciones, junto a un espléndido huerto, en su casa.

Los nuevos tiempos, representados en que muchos de los escolares sacan su móvil para hacerle fotos al monarca, se dejan notar también en los negocios surgidos lejos del asfalto. Tiedra de lavanda, asentada en Tiedra (Valladolid), aporta olor a lavanda a todo el recinto y ha llenado el Instagram de famosos y no tan famosos gracias a sus 450 hectáreas de terreno agrícola dedicadas a esta planta aromática. Allí los Fonseca han conseguido generar actividad tanto en lo primario, referido al cuidado de estos campos morados, como en lo turístico. Esos grupos atraídos por el postureo también hacen pernoctas, consumen en restaurantes o visitan la comarca, de modo que se cierra el círculo. Los responsables de la empresa añaden que este invierno van a incorporar gafas de realidad virtual para que hasta en invierno, cuando las plantaciones no tienen flor, los viajeros puedan saber cómo quedaría.

La algarabía interior contrasta con la quietud de Otero de Herreros y su entorno, poco dados a semejante jaleo. Juan Santamaría, un vecino de las proximidades, mira con curiosidad todo el revuelo que se ha montado. Santamaría, veterinario de profesión, confía en la innovación para hacer crecer al campo y amortiguar la despoblación, pero matiza: “Esto está muy bien, pero falta lo de abajo”. En su casa, como en otras tantas en Castilla y León u otras comunidades afectadas por estas carencias, no llega bien Internet y han de recurrir al satélite. “¿Cómo se van a quedar los jóvenes?”, reflexiona el hombre, que lanza una advertencia para cuando acabe el festival y tanto festejo: “Hay que hacer más que parecer, ya no vale solo con quedar bien”.

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